lunes, 17 de septiembre de 2012

ONE SHOT ZAYN MALIK Y TU.


Nunca he soportado nada en él, cada verano era más repelente para mí. Su manera de mirar con superficialidad, su “estilo” conduciendo como si fuera el dueño del lugar, la forma en que cogía sus estúpidos cigarros, el modo que tenía de morderse el labio con la intención de poner cachondas a media población femenina, (o a toda), pero sobre todo esa faceta de chico malo que el mismo se había creado y que los demás creían que existía.

UNA SEMANA ANTES

Arrastro a Josh a la pista, quiero bailar con él y pasármelo genial esta noche. Hacemos 4 meses y yo he decidido que esta noche es, nuestra noche, en todos los sentidos. Mi casa se va ha quedar vacía ese fin de semana y es el momento perfecto. Una primera vez perfecta con un chico perfecto. Eso solía pasar solo en los cuentos, y crees que nunca te va a tocar pero te toca.

O al menos eso creo yo.

-Vamos, mi amor, vamos a bailar.- digo rodeando su cuello con los brazos.
-Sabes que no se me da bien, cariño.- se mueve de una manera cómica.
-Todo el mundo baila en la discoteca.- le doy un rápido beso en los labios y él sonríe.- vamos a pasarlo bien.
-Está bien.- dice resignado.

Mientras bailo agarrada a él veo a Zayn y a toda su banda de lameculos pisándole los talones. Siete idiotas que no tiene otra cosa que hacer más que decirle que sí a todo y seguirle el rollo.

-Un vodka con coca cola.- suelta él, así sin pedirlo por favor, en la barra. La camarera pone una cara de guarra que no puede con ella y se ajusta el escote antes de ir a preparar la bebida.
-Aquí tienes, Zayn.- su nombre le llena la boca y termina mordiéndose el labio intentado parecer provocativa. Él apenas se inmuta pero cuando le da el dinero le guiña el ojo antes de marcharse.

Ella se queda dándole un repaso, pobre, le afectan los amebas como Zayn, otra persona sin una mentalidad como la mía seguro que diría, “así has acabado, no me extraña que seas camarera”. Pero mi estilo no es juzgar así a las personas.

-¿Qué te ocurre?.- dice Josh.
-No, nada, creí que conocía a esa chica.- miento señalando a otra de las chicas que están tras la barra.
-Hm.- se acerca a mi cuello y empieza a recorrerlo con sus labios. Suelto una carcajada nerviosa y agarro su cara para besarle con ganas.
-Ejem.- alguien carraspea a nuestro lado. Abro los ojos para separarme de mi chico.
-Ya estamos.- escucho susurrar a Josh.- ¿qué quieres, Zayn?
-Nada, nada, Jossy.- hace un diminutivo infumable de su nombre.- ¿te lo pasas bien con TN?
-Sí, ¿y tu?, ¿qué tal la noche?.- dice para seguirle el rollo a Zayn y ver si así nos deja en paz.
-Bueno podría estar mejor.- me recorre entera con la mirada y no sé como responder.
-Ah, pues nada.- dice Josh y agarra mi mano para sacarme de allí.- nosotros nos vamos fuera a tomar el aire.
-¿Qué pasa?, ¿la enana ya quiere volver a casa?.- esta vez me alza la cabeza agarrándome de la barbilla, le doy un manotazo y me lo saco de encima.
-No la toques.- dice Josh cortante intentando defenderme.
-Déjalo, cariño.- digo haciéndole moverse del sitio.- no merece la pena.
-No merece la pena, no merece la pena…- canturrea Zayn viendo como nos vamos. Me giro para hacerle un maravilloso corte de mangas y esta vez la destinataria de su guiño de ojo soy soy. Idiota.

Volvemos a la discoteca cuando Zayn y sus “secuaces” ya se han marchado. Mi maravillo plan de noche perfecta decae más y más cada hora. Mi chico perfecto se esta inflando a mojitos y hace el gamba con sus amigos. Lo dejo pasar, pues le apetece divertirse y no voy a fastidiar yo su noche. Le hago un par de señas, quiero salir de allí y sentarme un rato en la orilla de la playa.

Encuentro un hueco con arena no muy pegajosa y me acomodo. Busco por el bolso, saco un cigarro y lo trato de encender con la última cerilla que me queda en la cajita.

-Mierda.- me es imposible.

Tiro con rabia la caja y me quedo con el cigarro en la boca para palpar mis bolsillos por si, con suerte, tengo algún mechero.

-¿Necesitas fuego, enana?.- ese tono de voz, esa manera de decirlo, esa maldita palabra.
-Zayn…¿ganas algo molestándome?, vete por ahí, anda.
-Qué malas contestaciones, un día te lavaré la boca con jabón eh.- uf, aprieto los dientes mientras a él se le ocurre la genialidad de sentarse a mi lado.
-Un día te iras a la mierda y dirás que vas de mi parte, gilipollas.

Chasquea la lengua negando con la cabeza y enciende su mechero. Me enciendo el cigarro y vuelvo a apartar su mano con más brusquedad que la vez anterior.

-No voy a darte las gracias si es lo que esperas.
-No espero eso de ti, no precisamente.- susurra en mi oído.
-¿De qué vas?.- me levanto al segundo y me alejo de él.
-Eh, enana, que si estás enfadada porque tu maravilloso novio este ciego perdido en la barra de la discoteca no lo tengo que pagar yo.

Echo a andar por la playa y mis pies no responden cuando él me lo impide. Me rodea la cintura con una mano y pega su boca en mi oído.

-¿No me das un beso de buenas noches, enana?.- noto un leve mordisco.
-Te voy a dar esto como no pares.

Me es imposible hacer el amago de cruzarle la cara, sujeta mi muñeca con fuerza y me acerca tanto a su cara que noto como respira.

-¡Cariño!.- escucho la voz de mi novio desde la puerta del bar. Lleva tal borrachera que ni se molesta en acercarse para ver si Zayn me está molestando.

Se ríe desde su sitio y sus colegas le agarran él se deja llevar hasta el interior del bar de nuevo. Definitivamente no tendremos esa noche especial que he estado planeando.

Su chasquido de lengua vuelve a oírse y pongo de nuevo mi vista en él. Está negando con la cabeza mientras marca una provocante sonrisa torcida. Maldito idiota.

-Que mal.
-¿Mal qué?.- digo cortante.
-Dejarte sola.- sus ojos marrones se clavan en mí. ¿Siempre los ha tenido tan grandes? Dios.
-Uf.- suspiro y me marcho de allí dejándole con la palabra en la boca.


(AL DÍA SIGUIENTE)

-Vamos allí, hay menos gente.- digo adelantándole el paso a Josh.

Aun estoy muy enfadada por lo de la noche anterior.

-¿Te pasa algo?, estás rarísima.- dice mientras me peleo con la sombrilla haciendo un vano intento de colocarla bien.
-¿Eh?, no.- ironizo.- nada.
-(_____), ¿qué pasa?
-Básicamente, ayer preferiste emborracharte y pasar de mi cara.- digo colocando la toalla.
-Creí que ayer tu también te divertías en la discoteca.
-Pues va a resultar que no.
-¿Pues qué estuviste haciendo?
-Mira, mejor déjalo.- digo zanjando el tema.

Después de unos tres cuartos de hora en el agua salimos para tomar el sol. Hasta he traído las palas para que nos entretuviéramos un rato pero de poco me servirán. Veo a los mismos amigos con los que había estado la noche anterior y se acercan hasta nuestro sitio.

Suspiró mirando hacia otro lado y tras terminar una insignificante conversación todos escucho las palabras que ya me iba temiendo de la boca de Josh.

-Me voy con ellos un rato, vengo en seguida.- dice levantándose y sin darme tiempo a responderle.

Pues nada. Rebusco en mi bolso y cojo el iPod. La canción se pone por modo aleatorio, all I have to give, de Backstreet Boys, mientras tanto yo me acomodo en mi tumbona. Sin darme cuenta del tiempo las canciones van pasando una a una, quiero mirar el reloj pero de repente alguien me tapa los ojos desde atrás. Vale, ya no quiero seguir enfadada, ha vuelto para quedarse conmigo. Me quitó los cascos y agarro sus manos.


(Escuchadla, de verdad)




-Cariño.- canturreo completamente feliz.

Noto un cálido beso en el cuello que me provoca un escalofrío. Me rio como una tonta y él continua.

-Josh, me hacer cosquillas.- me quejo entre carcajadas.
-Uf, que mal eso de que te equivoques con los nombres, enana.

La rabia empieza a apoderarse poco a poco de mí y también la vergüenza. Aparto su mano de mi cara y me pongo en pie dispuesta a darle el mayor guantazo que le hayan dado en toda su vida. Me lleno de regocijo al conseguirlo, aunque no ha sido muy fuerte. Se pasa las yemas de los dedos por la mejilla y a pesar del golpe el muy idiota está sonriendo. Vale, y ahora ¿desde cuando esos ojos han sido tan marrones?

-Estas loco, eh, ¿qué crees que puede llegar a pensar mi chico si nos ve?, bueno.- me corrijo.- si te ve, que yo no he hecho absolutamente nada.
-¿Qué chico?, ¿el que está jugando al futbolín?

Miro hacia la zona de los futbolines y efectivamente el idiota de Zayn lleva toda la razón del mundo.

-Que no me cambies de tema, ¿de qué vas?
-Lo dices como si no te hubiera gustado.
-Es que no me ha gustado.- digo haciendo una imitación de su voz.
-Ya, ya.- lo deja caer.

Es mi oportunidad y puedo vengarme de él. Veo como algo sobresale de su bolsillo, las llaves de su coche. De un momento rápido las cojo y llevo mi mano hacia atrás para coger impulso. Que se joda, se las pienso tirar al agua. Le miro antes de terminar mi fechoría y veo a un nuevo Zayn, a mi sorpresa, con la cara totalmente pálida.

-Eres mujer muerta como las tires.
-¿Ah sí?, ¿y qué me vas a hacer?, ¿llamar a tus amiguitos a que me den una tunda?, ah no que eso no es de machos, mejor que se la den a Josh, ¿verdad?
-Cállate, no haré nada, dame las llaves TN.
-No.- me aparto para que no me coja y me meto al agua, solo hasta los tobillos.
-TN.- dice con la mayor seriedad posible, ¿estará enfadado de verdad?
-A la próxima te lo pensarás antes de molestarme.

Parece que no va a hacerlo pero se mete e intenta llegar a mi altura, yo he retrocedido unos pasos y me he metido más dentro. Él va poquito a poco, por dios, ni que le diera miedo el agua.

Ya estoy metida hasta la cintura, suficiente, le enseño las llaves por última vez, las muevo para que suenen un poco y de los cuatro dedos separo el meñique.

-Para.- dice él acercándose lentamente.

Suelto el anular.

-Estate quieta de una maldita vez.

Con miedo, suelto el dedo corazón. Las llaves quedan sujetas solo por el índice y el pulgar.

-Diviértete buscando.

Suelto ambos dedos y mientras escucho el chapoteo del agua alzo la cabeza topándome de lleno con Zayn que se abalanza sobre mí.

Abro los ojos bajo el agua, el muy capullo ha cogido las llaves. Saco la cabeza y cojo aire, él me está agarrando por los hombros.



DOS DÍAS DESPÚES.

-Entonces, ¿a qué hora viene?.- pregunto en el desayuno.
-Viene a las 10 en punto. En la caseta está todo el material que necesita.

A las 10 de la mañana el timbre suena, mi madre esta con sus informes en su despacho y mi padre en la oficina. Voy al piso de abajo y abro la puerta. Me cuesta creerlo, y al parecer su cara también es un poema. Ninguno lo esperábamos y no sabemos que decir.

-¿Es tu casa?
-¿Tu eres el nuevo jardinero?

AL DÍA SIGUIENTE

-TN trae el pan.- dice mi padre desde la mesa.
-Voy.- mientras me levanto Josh, que ha venido a comer conmigo y mis padres, me dedica una sonrisa. Se la devuelvo y me voy casi dando saltitos a por el pan.

Mientras estoy cortando el pan y metiendo en la bandeja escucho el ruido de la cortadora de césped. Levanto la vista y veo a Zayn en el jardín arreglándolo. Parece que sabe que le estoy mirando, pues justo en ese momento empieza a notar el calor del sol de agosto y se desprende con rapidez de su camiseta de tirantes.

He parado de cortar pan y tengo la mirada fija en él. Me cuesta quitarla. Se gira, me acaba de pillar y para terminar con más éxito marca una irritable sonrisa torcida haciéndome saber que se ha dado cuenta de todo.

Vuelvo a la mesa. El mundo se ha puesto en mi contra, pues mis padres están hablando del jardinero también. Josh, por otra parte, sigue comiendo como quien no quiere la cosa.

-Vehiculo propio.- dice mi madre.- de segunda mano.
-Hace bien su trabajo, me gusta.- dice mi padre contento.


Acompaño a Josh hasta la puerta, va a ir a traerse unos DVDs para que los veamos juntos en casa. Zayn ya no está en el jardín, aunque su turno no ha acabado. Josh se marcha y me acerco hasta la caseta con todas las cosas del jardín. Encuentro a Zayn abriendo una bolsa de semillas.

-No sabía que tu coche era de segunda mano.- digo, sin vacilación.
-Sí, ¿que pasa?, puede que no tenga el BMV de tu novio pero no soy un idiota y eso me compensa.
-Siento lo del otro día.
-¿El qué?
-Lo del agua.
-Esta bien, y ahora, ¿me dejas pasar?



Josh llega y subimos a mi cuarto para ver la película. Llevo un bol de palomitas en las manos. Coge algunas y se las echa a la boca, me habla de lo buena que esta siendo la peli mientras las mastica, puag.

Miro por la ventana de mi habitación, Zayn ha terminado y esta guardando sus cosas en su coche. Veo como arranca y pierdo el coche cuando dobla la esquina.

EL FIN DE SEMANA

-Estaremos aquí mañana para la hora de comer. El dinero para el jardinero está en el sobre que hay en la mesa, ten cuidado si enciendes el gas para harte la comida.
-Que sí, mamá.


Escucho el coche de Zayn llegar y cojo el sobre para dárselo nada más recibirlo. Abro la puerta y cuando lo veo una sonrisa aparece en mi cara, cosa que no entiendo pero que no puedo contener.

-Esto es tuyo.- le tiendo el sobre.
-Luego lo recogeré, voy a por una botella de agua.
-Claro, pasa.

-Oye contéstame a algo.- dice cogiendo la botella.
-¿Si?
-¿De verdad te gusta?
-¿Perdón?
-Él, ¿de verdad eres feliz cada vez que pasa de ti?.- esas palabras me rompen por dentro.
-No pasa de mí.- tartamudeo.
-TN.- se acerca a mí y coge mi cara entre sus manos con sumo cuidado.- mira, puedo parecer un chulo y en imbécil.- baja sus manos a mi cintura, hace unos días le hubiera apartado, ahora no siento nada de eso.- pero puedo ver desde cualquier sitio que no te gusta nada de lo que hace, que no eres feliz así.
-Zayn.- pronuncio absorta en sus ojos, me acerco a su cara. Lo necesito, quiero... muero por besarle.

Y lo hago y me pierdo en ese beso, sonriendo como idiota cuando murmura un “enana” sobre mis labios.

-Se que no tengo ni su coche ni su dinero y que de todos los sitios donde podía haber trabajado he venido a parar aquí sin saberlo. Llevo muchos días deseando decirte todo esto y es que quiero estar contigo. Y ojala pudiera darte el mundo entero, pero amor es todo lo que tengo para darte.

Se me encoge el corazón con esas palabras, le abrazo, fuerte, muy fuerte. Y me doy cuenta de que si él a sido capaz de decir eso yo podre ser capaz de decirle que a mi con él me sobra el mundo. 



domingo, 4 de marzo de 2012

ONE SHOT. LOUIS TOMLINSON Y TU.


-Venga ahora cámbiale los signos.- dijo él.
-¿Así?.- suspiré.
-Sí, ¿ves?, no te ha costado tanto enana.- me revolvió el pelo.- ¿cuál es la solución?
-¿23?.- pregunté haciendo el cálculo con los dedos.
-¡Premio!
-¿En serio?.- me sorprendí.
-Te lo juro.- él miró de nuevo mi libreta.
-Creí que nunca lo lograría. Gracias Louis.- le di un beso en la mejilla.- eres un cielo.

(Para las que conocéis mi fic con Almu, sabéis más que de sobra que no puedo utilizar lo de, eres un sol xddd)

-Eso dímelo cuando apruebes el examen del jueves.
-Lo haré.- cerré los libros.- y también iré a tu partido de futbol el sábado.
-¿Me lo prometiste, no?
-Por supuesto, pequeño.- le abracé.

Salí de casa de Louis y llegué al parque donde había quedado con Jake, nunca podría quedar a solas con mi chico y mi mejor amigo, pues Louis no soportaba a Jake ni en pintura.

-Cariño.- dije contenta acercándome a él.
-¿Qué tal, nena?.- dijo quitándose el casco.
-Bien, ¿sabes qué?, he conseguido entender lo de mates, mi profesora es la mejor.- y claro, no podía contarle nada a Jake porque no soportaba a Lou.
-Eso está bien cariño.- me agarró para besarme.- ¿eso significa que podremos salir el fin de semana?
-Eh.- pensé.- oh, sí, menos el sábado por la mañana cuando quieras. Es que el viernes duermo en casa de mis abuelos y no me dará tiempo a pillar el tren por la mañana.
-Tranqui, te recogeré a las 6.
-Vale, pero Jake… sigue siento por…
-Bah, (____), me dijiste que este finde.
-Ya pero, no lo sé.- me puse nerviosa.- no creo que peuda aún.
-Ya veras, te tengo una sorpresa.- sonrió.
-Vale.- respiré hondo.

Sí, era la única barrera que no había roto con Jake, la del sexo. No podía, mi cuerpo no lo pedía cada vez que estábamos solos, era como si no tuviera ese deseo, como si yo necesitara una cosa y él no tuviera esa cosa. Pero estaba convencida de que le quería y quería que fuera con él en algún momento. Esperaba que ese momento fuera especial.

El sábado por la mañana llegué temprano al campo de futbol y me senté en las gradas con la música a toda pastilla viendo a Louis y su equipo entrenar. Conseguí que me viera y marcó una sonrisa que pude divisar desde el otro lado del campo.
Los amigos de Louis se metieron al vestuario y vi como corría hacia mí.

-¡Louis!.- chillé feliz.
-Pequeña.- dijo abrazándome tras la valla.- ¿qué estés aquí significa que aprobaste tu examen?
-Sí.- sonreí.- no tengo un 10 pero sí un 7 y medio.
-(____), eso para ti es una notaza.
-Lo sé tonto y ahora quiero que tu marques al menos tres goles.
-¿Tres?.- pasó bajo la valla para volver a abrazarme.
-O uno, con que me lo dediques.- me agarró con fuerza y escuché su risa.
-Serán 3.- dijo orgulloso.
-Aquí los espero.

Louis se marchó y el partido comenzó. Me llegó un mensaje de Jake. Que en vez de venir a las 6, tenía que esperarle a las 7 en la puerta del instituto. Bueno, total, una hora más con Louis.

Aún no había terminado la primera parte cuando marcó el primer gol. Me levanté como una niña histérica para aplaudir y cuando terminó de darse mamporros con los de su equipo miró hacia mi dirección levantando una, L, a la altura del pecho.

Esra una tontería, pero era como nuestra seña secreta, siempre que nos veíamos en el instituto y yo iba con Jake ambos lo hacíamos. Le devolví la, L, y lancé un beso al aire.

-Tu novio es muy guapo.- dijo una niña de no más de 10 años a mi lado.
-Eh, no.- me reí.- es mi mejor amigo.
-Ah, es que yo me pensaba que eso significaba amor.- dijo haciendo la, L, con la mano.
-Sí, también, pero no es eso.- sonreí y la chica siguió mirando el partido.


...


-Las 6 y media.- contestó Louis.
-Me tengo que marchar ya, he quedado a las 7.
-¿Dónde te lleva el idiota?.- dijo entre dientes.
-Louis.- suspiré.- no es idiota y no lo sé.- sonreí.
-Sí, para llevarte a la cama.- dijo flojo.
-Louis.- repetí.- no seas así, a todas las chicas nos gusta que nos sorprendan, ¿no?
-Estaría genial.- puso su sonrisa más falsa.- si no fuera que no es una sorpresa.
-No me quería ir cabreada pero lo has conseguido.- me levanté de entre sus piernas y cogí mi bolso.
-Vale, lo siento, no te cabrees.- me tocó el hombro.- (_____), no te enfades.- me giré mirándole de arriba abajo. Se pelo brillaba de una manera esplendida bajo el sol.
-¿Por qué no podéis llevaros bien?
-Creo que cuando vuelvas de tu fantástica sorpresa me entenderás.

Esta vez el molestado fue él, me torció el gesto y giró su cara.

-Louis.- agarré su mandíbula.- Louis mírame.- pedí.- que me mires.- le obligué.
-¿Qué?.- escupió.
-No te entiendo, ¿qué te pasa hoy?
-Déjalo.- se marchó de allí sin decir una palabra.

Llegué puntual y subí a la moto de Jake. Cuando llegamos a nuestro destino yo no veía nada, pues a mitad del camino me había tapado la cara. Escuché el, clack, de unas llaves y entré a donde Jake me indicaba. Me quitó la venda y me encontré con una cama grande llena de velas alrededor, una jaccusi con burbujas y un gran baño.

-Jake.- susurré y él puso su cabeza en mi hombro.- esto es precioso.
-Me alegra que te guste.
-¿Cómo se te ha ocurrido?
-No sé, me gustó la idea y se que querías que cuando lo hiciéramos fuera especial.

No me refería demasiado al sitio cuando decía especial.

Empecé a notar sus manos en los bolsillos traseros de mi pantalón y me dio unos cuantos besos en el cuello que aunque hicieron que se me erizara la piel no me hicieron perder el sentido. Me giré a él e hice que me mirara a los ojos. Nos condujo hasta la cama.

(_____), intenta disfrutar. Me decía a mí misma. Pero no podía evitar sentirme insegura.

Cuando sus manos rozaron el interior de mis bragas mis sentidos se pusieron alerta, abrí los ojos y evité pensar. No, no quería hacerlo y no iba a hacerlo.

-Jake, Jake cariño para, por favor.
-(____) vamos.- siguió jugando con sus dedos entre mis muslos, me removí para que parara, me estaba haciendo daño y me daba asco.
-No puedo. Para.- rogué y sacó su mano de allí.
-La habitación ya está pagada.
-Pues quedémonos a dormir, quiero dormir contigo.- le abracé.
-Puf.- se quejó.- ¿va a ser siempre así (_____)?
-Joder Jake. No puedo, no puedo hacer nada aún.
-Hmmm.- murmuró.
-Lo siento.

No pareció importarle nada mi comentario. Y yo no quería sentirme mal, si hay algo que no estoy dispuesta a que hagan algo conmigo es a que hagan algo que yo no quiero.

-(_____) si vas a estar siempre igual, yo no continúo esta tontería.
-¿Para ti salir juntos es una tontería?
-Sí, si no somos como las parejas normales.
-Jake.- dije dolida.- eres un egoísta.
-Y tu una estrecha.- se levantó y se puso su chaqueta.
-¿de verdad me vas a dejar por esto?
-Supongo que si vas a opinar siempre lo mismo, sí.- eso me dio una punzada.
-Muy bien, que te den Jake.

Salí de allí completamente hecha polvo y llamé a la única persona en este jodido mundo que era capaz de entender como me siento en cada momento.

-Louis.- dije llorando.
-¿Qué pasa?.- se preocupó.- ¿qué te ha hecho ese capullo?
-No Louis.- sorbí.- me he ido de allí. Lo hemos dejado.
-¿Dónde estás?
-Pues…- le di la dirección.
-Vale, no llores más pequeña, voy a por ti.
-Gracias.- colgué.

A la media hora estaba tiritando en el parque donde había quedado con Louis. Jack y yo ya no estábamos juntos, tantos meses, momentos, días felices… todo se había esfumado por no haber sido como el resto de mis amigas y hacer el amor con mi novio. ¿Por qué no me sentía a gusto con él?

-No tirites más, tonta.- dijo el propietario de unos brazos que me acogían desde atrás.
-Por fin.- agarré su brazos.


-Louis, ¿por qué?, ¿por qué no puedo ser normal?. Tendría que volver allí y ser como el resto de las chicas, tendría que ir y acostarme con él.
-¡(____)!.- gritó.- deja de decir estupideces. No tienes que ser como el resto. Piensa un poco.- pidió clavando sus ojos en los míos.- ¿no crees que significa algo el que no hayas querido nada con él?
-Sí, significa que soy una estrecha, tiene razón.
-No, significa que te mereces algo más que un capullo desesperado por bajar tus bragas.
´Lou.- susurré aun asimilándolo.
-¿Qué?, ¿ahora te sorprendes?, como si no lo supieras.- parecía enfadado por no haberle hecho caso, pero aun así se dio cuenta de que le necesitaba y me abrazó.
-¿El que no sé?, ¿qué me quería utilizar?
-No eso exactamente, aunque también.- miró al horizonte.
-¿Entonces?.- pregunté acariciándole el pelo.
-(____)
-¿Qué?
-No voy a esperar mucho más para hacer esto.
-¿Qué pasa?, ¿qué te ocurre últimamente?
-Pues tu, (_____), me ocurres tu.
-¿Eh?
-Mira.- se levantó y comenzó a soltar palabras nervioso y sin casi poder mirarme a los ojos.- ocurre que no soy capaz de sacarte de mi cabeza y que siempre me siento un tonto cuando te marchas con él y se como volverás porque siempre te ha tratado igual. Ocurre que sólo me siento verdaderamente feliz cuando estás al otro lado de las gradas animándome o cuando te doy las clases de mates o cuando me despiertas a mitad de la noche porque estás triste por su culpa y consigo haces que pares de llorar. Ocurre que te has metido aquí.- me cogió la mano y la paso por su pelo señalándome la cabeza.- y que no puedo hacerte salir.-… y ocurre que te has metido aquí.- bajó mi mano hasta su pecho, empecé a notar el ritmo de sus latidos.- y que no quiero hacerte salir. Sé que en pocos minutos te llegará el típico mensaje repetitivo de él a tu móvil, siempre hace lo mismo. Te dirá mil cosas que tu te creerás y volverás mañana a su lado haciéndome sentir a mí como un gilipollas. (____), escúchame porque sólo te lo voy a decir una vez si mañana vuelves con ese idiota… Te quiero.- yo estaba en una especie de nube escuchando sus palabras.- y es imposible no hacerlo, así que aunque esto es egoísta te lo voy a decir. ¿Podrás darte cuenta de que no te merece algún día?
-¿Ha sido por todo esto tu cabreo de hoy?
-¿En serio me vas a responder esto?
-Joder Louis, yo… no sé que decirte.

Sí, sí que lo sabía. Que me acababa de abrir los ojos. Que sí había alguien a quien de verdad le importaba mi felicidad era a él y que en ese momento y en todos yo mataría porque no borraran su sonrisa de su cara.

-¿No lo sabes?.- mi respiración se aceleró cuando agarró mi cara.
-Sólo di no. Un simple no y todo volverá como antes, haré como si nunca te he dicho esto.- me acarició.- pero no voy a poder soportar más tus llantos cada vez que el te la juegue.
-¿Entonces?.- pregunté, se acercó más a mi.
-La decisión es tuya. Pídeme ahora mismo que te suelte.
-¿Eh?.- me agarró más fuerte.
-Sólo pídelo y cumpliré con lo que te acabo de decir. Te dejaré en paz.

Respiré hondo y le solté poco a poco, su cara se tornó triste y eso me dolió en lo más profundo del corazón pero necesitaba ver la reacción y necesitaba hacer otra cosa más.

Cogí mi móvil y efectivamente el mensaje de Jack acababa de entrar. Lo borré sin leerlo y cuando  alcé la vista Louis ya no estaba. Escuché un trueno, todo se estaba nublando, quizá acababa de perder a Louis para siempre. Las gotas de lluvia golpearon en mi cabeza y guardé mis cosas para salir corriendo a buscarle.

-¡Louis!.- chillé y no se giró.- ¡Louis!.

Nada.

-¡Por favor!.- corrí más.- ¡Para, Louis!

Dios.

-¡Louis!, ¡para ahora mismo!
-¡¿Para qué?!, ¡¿qué idiotez te ha dicho?!, no, mejor, ¿qué tontería me vas a decir a mí?
-Que también te quiero.- susurré.
-Claro, claro… espera, ¿qué?
-¡QUE TE QUIERO!, ¡que no volveré con él!, y que no me iré con ningún otro. Te quiero, Louis. ¿Lo repito?
-No hace falta.- sonrió.
-¡Lo quiero gritar!
-¿Vas a chillar que me quieres?
-Sí.- me subí a un banco, la gente, aunque solo eran ancianas refugiadas en paraguas, me miraron.- ¡LOUIS WILLIAMS TOMLINSO, ESTOY ENAMORADA DE TI!
-(_____).- dijo divertido subiéndose al banco.- ¿estás bien?, creo que te afecta el clima.-las gotas de lluvia caían por su cara, sentí envidia de ellas.
-No me afecta el clima Louis.- las aparté y me pegué a su cara.- sólo me importa mi profe partícular de matemáticas.- me incliné un poco y le acaricié por la nuca.- eres el mejor.- susurré en su ido.

Y no pude esperar mucho, necesitaba fundir sus labios sobre los míos.



jueves, 1 de marzo de 2012

ONE SHOT. NIALL HORAN.


El despertador sonó a las 6 y media, me giré aún medio dormida y le gruñí mientras lo apagaba. Me restregué los ojos y bostecé.

-Joder que frio.- me quejé y encendí la estufa para que la habitación se calentara un poco. Me fui al baño y como cada mañana, la misma rutina.

Me lavé los dientes y la cara, me eché un poco de base para que no se notaran mis ojeras por haberme quedado hasta tarde repasando un examen. Me vestí viendo que ya eran las 7 menos 10 y me di un poco de prisa, aún tenía que hacer la cama y desayunar y mi autobús pasaba a las 7 y cuarto. A las 7 desayuné y me preparé el almuerzo para el instituto.

Cuando bajé a la parada del autobús iba con mi música a toda pastilla por lo que no me di cuenta de que el semáforo estaba en rojo, iba demasiado a mi bola. Escuché el fuerte frenazo aún con la música puesta y un pitido del conductor indicó que estaba a centímetros escasos de mí.

-¡¿Pero estás tonta?!.- gritó el chico bajando del coche. A pesar de que había hablado en inglés, conseguí entenderle.
-¡Casi me matas imbécil!.- grité en español.

El chico se quedó con cara de duda y se acercó a mi quitándose las gafas de sol. Tuve que contener un poco el aire, sus ojos… sus ojos eran muy azules.

-La culpa es tuya.- casi articuló perfectamente en español.
-¡No sabes ni hablar!.- me quejé. Tenía acento inglés, pero raro.
-Pero soy más educado.- dijo de nuevo en inglés.

Instantáneamente pasamos de gritarnos a sonreírnos.

-Vale.- me reí.- siento, casi, provocar un accidente.- dije en inglés.
Tranquila.- dijo en español.- ¿te llevo a algún sitio?.- me costó un poco entenderlo porque había vuelto al inglés.

Se ofreció a llevarme al algún sitio, yo tenía instituto asique le indiqué el camino y en el coche comenzamos a hablar.

-¿Puedes hablarme en inglés?
-Sí, solo que no lo domino a la perfección.
-Esta bien.- sonrió.- me llamo Niall.- dijo girando una redonda.
-Soy Sonia, encantada.- él volvió a sonreír  y me costó apartar los ojos de la comisura de sus labios.

Llegamos a la puerta del instituto.

-¿Te quedas aquí todo el día?
-¿Eh?.- no le entendí.
-Que si tienes algo que hacer esta tarde.- hizo más incapié.
-Ah.- le entendí.- no… supongo que no.
-¿A qué hora sales?
-A las 3.- esto, ¿me estaba pidiendo quedar?
-Bueno, quizá nos volvamos a ver.- volvió a sonreír. Oh dios mio.
-Quizá.- dije intentando sonar con picardía, pero eso a mi no me salía.


A la salida del instituto reconocí el coche.

-Tu de nuevo.- dije contenta. Normal.
-Quizá.- dijo subiendo al coche.- ¿te vienes a dar una vuelta?.- asentí y me senté a su lado.
 -¿Llevas mucho viviendo en España?
-No, sólo estoy aquí… con unos colegas. Pero me marcho mañana por la noche.
-¿En serio?.- joder, pues vaya.
-Sí, yo y mis amigos estamos aquí por cosas de trabajo.
-¿Y cuantos días lleváis aquí?
-Desde ayer, pero ellos han ido hoy al centro comercial. Yo tenía ganas de dar una vuelta en coche y conducir por el lado contrario.
-Lo raros sois los ingleses.- me reí.
-Sí, ¿no?. Pero yo soy irlandés.

Llegamos hasta un parque y varias niñas le miraban como si fuera algo superior. No le entendía y cuando le pregunté se encogió de hombros.

-¿Tienes algo que hacer esta noche?.- pregunté cuando me dejó en casa.
-Sí, algo… bastante importante.
-Vaya.- miré mi reloj, viernes 2.- bueno, pues espero volver a verte algún día, Niall. Me lo he pasado bien.
-Avísame si vas por Londres.
-¿No eras irlandés?
-Sí, pero vivo en Londres.
-Ah.- sonreí.- espero viajar pronto si es así.



Dejé el bol de cereales vacío en el fregadero, mis padres acababan de irse a la cena de empresa y yo pillé el portátil para conectarme un rato.

Escuché el timbre, iba sólo en bragas y con una camiseta de marga corta algo larga. Me puse una fina manta alrededor del cuerpo y abrí la puerta, topándome, con esos ojos azules.

-¿No tenías cosas que hacer?.- pregunté.
-Ya he terminado.- le dejé entrar.
-Pero te sigues marchando mañana.
-Pues aprovechemos.
-¿Qué?.- dije girándome.

Tiró de la fina manta y la dejó caer al suelo.

-Pero tu…- empecé.
-No tenemos porqué decir nada, lo sé, te he conocido hoy.
-Pero no te quieres ir a Londres sin montártelo con una española.- dijo lo que sabía que él pensaba.

Nunca me había ido a la cama con el primero que pasaba por mis narices, no me consideraba de esas tías. Pero las opciones eras 2. Echarle de casa diciéndole que no buscaba lo mismo que él o lanzarme a por ese cuello tan apetecible para contradecir todos mis esquemas y hacer lo que de verdad quería. Poseerle.

-No, no me quiero ir a Londres sin saber como besa esta española.- rodeó mi cintura con sus brazos.
-Supongo que no estaría mal ver como se lo monta el irlandés.- pasé mis brazos por su cuello mientras él hacía un impulso hacia arriba con las manos en mi trasero.

Sus labios empezaron a  recorrer mi cuello y sus manos recorrían todo mi cuerpo de arriba abajo.

Nuestros labios chocaron provocando una guerra por ver quien aguantaba más e iba hacer lo posible para ganar. Abrió un poco la boca y noté su lengua danzar con la mía. No podía estar pendiente de otra cosa que no fueran sus besos. A veces se me pasaba por la cabeza el echo de que en pocas horas le diría adiós, que ya no le volvería a ver. Pero decidí disfrutar del momento. Por la mañana casi me atropellaba pero ahora no quería que casi hiciéramos algo, ahora le quería para mí.

Al legar a mi cama empezó a desnudarme con rapidez, más bien con práctica. Nos hizo girar y yo pude arremeter contra su ropa. Le quité la camiseta dejando ver su abdomen, que aunque no estuviera demasiado marcado a mi me estaba haciendo enloquecer.

Me apreté contra su cintura y sonreí notando el abultamiento en su entrepierna. Sus manos bajaron hasta mi ropa interior y la deslizó hasta abajo para deshacerse de ella.

Ahogué un grito cuando atrapó mis manos y empezó a bajar por mi cuello con su boca. Llegó a mis pechos y se entretuvo besando, lamiendo y… mordiendo con suavidez de vez en cuando. Lo que me provocó aún más placer.

Deslicé el condón y me encendió más su gemido agarrando con fuerza las sabanas.

Bajó para besarme de nuevo en los labios y sin separarse de mi boca entró en mí con rapidez. Abrí los ojos de golpe mientras le besaba y él también lo hizo. Sonreímos al mismo tiempo.

¡PUM!. Me empujó contra el cabecero de la cama. Todos mis sentidos se pusieron alerta.

(…)

-¿Volverás alguna vez por España?
-Sí, supongo, Madrid no está nada mal. Tiene sitios bonitos y chicas aún más bonitas.- se removió para acercarme a él y besarme.
-¿Cómo es Irlanda?
-No se explicarlo, es… es Irlanda.- se rio.
-Bien genio.- me rei.- ¿crees que nos volveremos a ver?
-No lo sé.- me acurruqué bajo sus brazos.
-Dime la verdad, ¿por qué estás aquí?
-Yo y mis amigos tenemos un grupo de música y hoy teníamos un concierto.
-Con que cantas.
-Sí.- Sonrió.
-Yo que creía que tendrías defectos…
-Tengo defectos.
-Los escondes bien ojos azules.

Se vistió absorto en sus pensamientos y cuando iba a terminar de ponerse la camiseta le di un tirón.

-Déjamela, podré… recordarte mejor.

Él sonrió y se quitó la camiseta tendiéndola en mi cama, se puso su chaqueta y se la cerró hasta arriba.

Le acompañé a la puerta y antes de cerrarla se giró a mí.

-¿Sabes?, si algún día vuelvo a esta ciudad, te buscaré.
-Y si hago un viaje a Irlanda, bueno, a Londres… también te buscaré.
-Ha estado bien conocerte.- dijo acariciando mi cara.
-Sí.- me acerqué para darle un último beso en los labios.- ha sido perfecto.
-Hasta siempre, Sonia.- se borró su sonrisa.

A la mañana siguiente desperté extrañada, todo tenía que haber sido un sueño. Pero una camiseta blanca con un corazoncito rojo a la derecha en la altura del pecho lo confirmaba todo. Olí su aroma y me quité el pijama colocándome la camiseta después.

Quizá podría haber algún día en el que nos volviéramos a ver.

Algún día, Niall.




ONE SHOT. ZAYN MALIK Y TU.


AVISO XD: No es un one shot de los normales xd, es algo que se me ha ocurrido hacer. Un one shot, pero de una canción de ellos. He escogido una canción del album, up all night, y he contado una mini historia a través de lo que dice la canción. ¡NO HE COPIADO LA LETRA!. 




Una vez más me repite lo que ya tengo más que oído de sus labios. No lo entiendes, Zayn, no entiendes que no puedes cambiar. Que siempre, siempre, eres el mismo.

-Que sí, (____), que sé que te decepcioné y, joder, te lo estoy afirmando. Soy un idiota que no deja de herir tu corazón.- dice con ojos casi acuosos.
-¿Herir?, lo destrozas Zayn.- le repliqué. En ese momento creí haber llegado a odiarle.- y además la culpa a sido mía, siempre soy una inocente confiando en ti, ¿te das cuenta de cómo me tratas?, ¿de lo que has hecho conmigo?
-Lo sé (____).- y una lágrima resbala por su mejilla.- lo siento, se que no lo mereces, ninguna chica en el mundo lo merece.
-¿Y qué quieres ahora, Zayn?, ¿qué más necesitas decir?. ¡Ya no quiero escucharte!
-Pues…- se pasa la mano por la nuca.- estoy aquí porque quiero pedirte otra…- no, no lo digas.-… oportunidad.
-¿Más?, no puedo dar más Zayn, lo he dado ya todo por ti y aun así lo estropeaste.
-Dios, (____). ¿No podemos intentarlo de nuevo?.- llega a rozar mi mejilla con las yemas de sus dedos.- de verdad, paremos esto, volvamos atrás, a dónde estábamos bien.
-No Zayn.- dije dolida.- no puedo olvidar tus errores.- dije ya llorando. Cogí mis cosas y abrí la puerta de su apartamento.
-¿Y no entiendes que no soy nada sin ti?. Si te vas...- tuve que coger aire.- ¡no puede ser otra que no seas tu!, ¡nadie más!.- gritó, y ese grito entró en mis oídos provocándole un vuelco a mi corazón.

Salí de aquel apartamento destrozada, ¿qué no podía ser otra?, que supiera demostrarlo. Nunca tienes ratos para mi, Zayn, siempre lo antepones todo, ¡TODO!. Esto ya no significa nada para ti.

1 MES DESPUÉS.

Este mes sin él ha sido el más largo de mi vida. Ni un día, ni un solo día le he visto. Sé… que le extraño, le echo tanto de menos.

Al llegar a casa no hay nadie y la ventana de mi cuarto, que siempre está cerrada, hoy está abierta. Una foto mía con Zayn cae del corcho. Mierda. Nunca he sido capaz de quitarla, ni esa ni ninguna.

Las quité todas y antes de ir a romperlas una voz me hizo temblar.

-No las rompas, por favor.- me giré.
-¿Qué haces aquí?.- cogí aire.- ¿has entrado por la ventana?
-Sí, un mes son muchos días.
-Sólo 30. No quiero verte Zayn, pierdes el tiempo aquí.- dije mientras mi voz y mi cuerpo seguían temblando.
-No tiembles (____).- me agarró.- ¿de verdad quieres que me vaya?
-¡No quiero volver a verte!.- chillé perdiendo el sentido de todo. Sin duda, claro que le seguía queriendo, lo que no quería era volver a hacerme daño- ya... no te quiero.
-Pero yo sí te quiero a ti.- se las apañó y chocó con fuerza contra mis labios. Me aparé con brusquedad a los pocos segundos, me costaba resistirme a sus besos.

De un rápido movimiento le crucé la cara. Se llevó la mano a la mejilla y se volvió a pasar la lengua por los labios. Eso lo que hizo fue provocarme. Se giró para que no viera las dos lágrimas que iban a resbalar por su cara y eso hizo que mi corazón se rompiera en mil pedazos.

Me acerqué y le abracé por detrás agarrando su cintura y apoyando mi cabeza en su espalda.

-Tengo miedo.- confesé.- esto nunca sale bien.
-No lo tengas, saldrá bien. No me voy a marchar (___), sé que no quieres eso.- dijo aún de espaldas.
-Nunca te marches Zayn.- supliqué tirando de su ropa.
-Estaré aquí, a tu lado.- se giró y cogió mi cara entre sus manos.- nunca volveremos a separarnos.
-Te quiero, Zayn.- aparté sus lágrimas.
-¿Dejarás atrás los miedos?.- preguntó.
-Sí.- sonreí y le besé.- y no vuelvas a llorar jamás.
-¿Eso significa que lo podemos intentar una vez más.
-Claro que sí mi amor.- le abracé.- Tienes que ser tu.



:·)


















miércoles, 29 de febrero de 2012

ONE SHOT. LIAM PAYNE Y TU. PARTE 4


 3 MESES DESPUÉS.

-Olvídame.
-(_____), por favor.
-No, ni por favor ni nada, ¿cómo has podido ser tan mentiroso?.- dije desolada.
-Pero déjame explicártelo, sólo era por ayudar a Zayn, te lo juro.- dijo él.
-No inventes escusas Liam, ¡no inventes!. ¿Sabes qué?, hace tres meses y medio yo me tenía que a ver quedado en casa cuando Elisabeth quedó contigo por mí. No tenía que haber ido a esa estúpida cita, ¡nunca!.- Liam cogió mi mano.
-¡Escúchame joder!.- me solté.- no es como crees (_____). Te repito que sólo fue por un colega, ¿de verdad piensas que soy capaz de engañarte?
-No, no lo pensaba. ¡Es lo que más me duele, Liam!. Que confié en ti y mira lo que me has hecho. ¡Vete!, ¡lárgate!, es que no quiero volver a verte en mi vida.
-¡No me voy a ir!, ¡no hasta que me creas!
-¡No me grites!, ¡no tienes derecho a gritarme!.
-¡Sí, sí grito!.- esta vez me cogió de las dos manos para que me estuviera quieta.- ¿¡recuerdas lo que te dije aquel día!?. ¡Que sería capaz de gritar más que tu si nos peleábamos!.
-No me importa lo que dijeras aquel día, ya no me importa absolutamente nada de ti.- dije llorando.

Me soltó lentamente mirándome a los ojos y salió de mi cuarto cogiendo sus cosas.

Volví a mirar la revista, la foto de Liam besando a Rebeca Ferguson me quemaba en las manos, pero era la realidad, unos fotógrafos los habían pillado y Liam ahora había intentado negarme lo evidente. ¿Cómo he podido ser tan tonta?, 3 meses y medio enamorándome de un tio que al final ha acabado jugando conmigo.

No hay ya rastro de alegría en mí, Liam ha conseguido dejarme sin ganas de nada.  

3 o 4 días después.

-¿______?.- preguntó Zayn al otro lado del teléfono.
-Dime Zayn.- contesté.
-Verás, Liam nos lo ha contado todo, llevaba 3 días sin salir de su cuarto.
-Bueno, ¿y qué?
-¿Cómo que, y que?, no esta bien (_____).
-¿Y yo sí, Zayn?, sólo importa él, ¿no importa que me engañara con otra?
-(_____), él no te mintió, te dijo lo que de verdad ocurrió. Veras… yo salí con Rebeca en factor X. Cuando me di cuenta de que todavía me gustaba y de que necesitaba saber si ella aún sentía algo por mí le pedí ayuda a Liam. Y todo salió bien, logré contactar de nuevo con ella e incluso quedamos un par de veces pero para que los medios no sospecharan Liam salió con ella algunas veces e incluso Harry en una ocasión. Nadie viene a incomodarnos ya que no tienen claro con quien está.
-Eso no explica que ella y Liam se estuvieran besando, no tenía porqué haberle besado si sólo salían juntos para engañar a los medios.
-La foto del beso es en la puerta del piso de Rebeca y lo del beso fue idea mía. Perdóname, fui algo egoísta creyendo que era mejor que los medios creyeran que Liam te hubiera engañado a que volvieran ha atosigarnos a Rebeca y a mí.
-¡Zayn!.- grité.- ¿eso es cierto?
-Sí, no sé cómo pedirte perdón, de verdad (____). Lo siento mucho. Sólo es que ya perdí a Rebeca una vez por la presión de las cámaras, no quería que volviera a suceder. Entiendo que no me quieras volver a hablar.
-¿Dónde está Liam?
-(______) yo…
-Que sí Zayn, has sido un poco capullo, pero te perdono. Ahora mismo no me importa lo que tu me has hecho si no lo que yo le he hecho a Liam, dije cosas que nunca tendría que haber dicho.
-Pues.- suspiró.- Liam esta en su cuarto ahora mismo. ¿Vas a venir?
-Claro, voy a cambiarme.- me quité dos lágrimas que caían por mis mejillas.
-Me dejas más tranquilo.- se rio.- nos iremos los chicos y yo para dejaron hablas aquí en casa. ¿Vale?
-Está bien, gracias Zayn.- colgué.

Cogí el metro y cuando bajé salí corriendo hasta la casa de los chicos. Toqué al timbre repetidas ocasiones y el tiempo que tardó en abrirse la puerta se me hizo eterno. La puerta se abrió pero nadie me recibió así que entré.

Debería de haber unas 10 decenas de rosas por todo el salón esparcidas. De varios tamaños distintos, pues algunas estaban cortadas y otras tan sólo eran la flor sin el tallo puesto encima de algún cojín.

-También te dije ese día que negociaría con el dependiente.- dijo su voz a mis espaldas. Me giré y me encontré con unos ojos llorosos. Estaba apoyado en la puerta con una rosa más, pero esta era blanca.

Dejé el bolso y la chaqueta en el suelo con lentitud sin poder dejar de mirarle a los ojos. Empecé a andar hasta él “y un grupo de lágrimas bajaban por mi cara”.

-Has llenado tu salón de rosas.- dije por fin.
-Sí, en la floristería dije que era la única manera de que mi chica favorita supiera que estoy enamorado de ella.
-Te quiero.- susurré.
-Te quiero.- repitió.- déjanos tener el resto de nuestra vida para demostrarlo.