domingo, 4 de marzo de 2012

ONE SHOT. LOUIS TOMLINSON Y TU.


-Venga ahora cámbiale los signos.- dijo él.
-¿Así?.- suspiré.
-Sí, ¿ves?, no te ha costado tanto enana.- me revolvió el pelo.- ¿cuál es la solución?
-¿23?.- pregunté haciendo el cálculo con los dedos.
-¡Premio!
-¿En serio?.- me sorprendí.
-Te lo juro.- él miró de nuevo mi libreta.
-Creí que nunca lo lograría. Gracias Louis.- le di un beso en la mejilla.- eres un cielo.

(Para las que conocéis mi fic con Almu, sabéis más que de sobra que no puedo utilizar lo de, eres un sol xddd)

-Eso dímelo cuando apruebes el examen del jueves.
-Lo haré.- cerré los libros.- y también iré a tu partido de futbol el sábado.
-¿Me lo prometiste, no?
-Por supuesto, pequeño.- le abracé.

Salí de casa de Louis y llegué al parque donde había quedado con Jake, nunca podría quedar a solas con mi chico y mi mejor amigo, pues Louis no soportaba a Jake ni en pintura.

-Cariño.- dije contenta acercándome a él.
-¿Qué tal, nena?.- dijo quitándose el casco.
-Bien, ¿sabes qué?, he conseguido entender lo de mates, mi profesora es la mejor.- y claro, no podía contarle nada a Jake porque no soportaba a Lou.
-Eso está bien cariño.- me agarró para besarme.- ¿eso significa que podremos salir el fin de semana?
-Eh.- pensé.- oh, sí, menos el sábado por la mañana cuando quieras. Es que el viernes duermo en casa de mis abuelos y no me dará tiempo a pillar el tren por la mañana.
-Tranqui, te recogeré a las 6.
-Vale, pero Jake… sigue siento por…
-Bah, (____), me dijiste que este finde.
-Ya pero, no lo sé.- me puse nerviosa.- no creo que peuda aún.
-Ya veras, te tengo una sorpresa.- sonrió.
-Vale.- respiré hondo.

Sí, era la única barrera que no había roto con Jake, la del sexo. No podía, mi cuerpo no lo pedía cada vez que estábamos solos, era como si no tuviera ese deseo, como si yo necesitara una cosa y él no tuviera esa cosa. Pero estaba convencida de que le quería y quería que fuera con él en algún momento. Esperaba que ese momento fuera especial.

El sábado por la mañana llegué temprano al campo de futbol y me senté en las gradas con la música a toda pastilla viendo a Louis y su equipo entrenar. Conseguí que me viera y marcó una sonrisa que pude divisar desde el otro lado del campo.
Los amigos de Louis se metieron al vestuario y vi como corría hacia mí.

-¡Louis!.- chillé feliz.
-Pequeña.- dijo abrazándome tras la valla.- ¿qué estés aquí significa que aprobaste tu examen?
-Sí.- sonreí.- no tengo un 10 pero sí un 7 y medio.
-(____), eso para ti es una notaza.
-Lo sé tonto y ahora quiero que tu marques al menos tres goles.
-¿Tres?.- pasó bajo la valla para volver a abrazarme.
-O uno, con que me lo dediques.- me agarró con fuerza y escuché su risa.
-Serán 3.- dijo orgulloso.
-Aquí los espero.

Louis se marchó y el partido comenzó. Me llegó un mensaje de Jake. Que en vez de venir a las 6, tenía que esperarle a las 7 en la puerta del instituto. Bueno, total, una hora más con Louis.

Aún no había terminado la primera parte cuando marcó el primer gol. Me levanté como una niña histérica para aplaudir y cuando terminó de darse mamporros con los de su equipo miró hacia mi dirección levantando una, L, a la altura del pecho.

Esra una tontería, pero era como nuestra seña secreta, siempre que nos veíamos en el instituto y yo iba con Jake ambos lo hacíamos. Le devolví la, L, y lancé un beso al aire.

-Tu novio es muy guapo.- dijo una niña de no más de 10 años a mi lado.
-Eh, no.- me reí.- es mi mejor amigo.
-Ah, es que yo me pensaba que eso significaba amor.- dijo haciendo la, L, con la mano.
-Sí, también, pero no es eso.- sonreí y la chica siguió mirando el partido.


...


-Las 6 y media.- contestó Louis.
-Me tengo que marchar ya, he quedado a las 7.
-¿Dónde te lleva el idiota?.- dijo entre dientes.
-Louis.- suspiré.- no es idiota y no lo sé.- sonreí.
-Sí, para llevarte a la cama.- dijo flojo.
-Louis.- repetí.- no seas así, a todas las chicas nos gusta que nos sorprendan, ¿no?
-Estaría genial.- puso su sonrisa más falsa.- si no fuera que no es una sorpresa.
-No me quería ir cabreada pero lo has conseguido.- me levanté de entre sus piernas y cogí mi bolso.
-Vale, lo siento, no te cabrees.- me tocó el hombro.- (_____), no te enfades.- me giré mirándole de arriba abajo. Se pelo brillaba de una manera esplendida bajo el sol.
-¿Por qué no podéis llevaros bien?
-Creo que cuando vuelvas de tu fantástica sorpresa me entenderás.

Esta vez el molestado fue él, me torció el gesto y giró su cara.

-Louis.- agarré su mandíbula.- Louis mírame.- pedí.- que me mires.- le obligué.
-¿Qué?.- escupió.
-No te entiendo, ¿qué te pasa hoy?
-Déjalo.- se marchó de allí sin decir una palabra.

Llegué puntual y subí a la moto de Jake. Cuando llegamos a nuestro destino yo no veía nada, pues a mitad del camino me había tapado la cara. Escuché el, clack, de unas llaves y entré a donde Jake me indicaba. Me quitó la venda y me encontré con una cama grande llena de velas alrededor, una jaccusi con burbujas y un gran baño.

-Jake.- susurré y él puso su cabeza en mi hombro.- esto es precioso.
-Me alegra que te guste.
-¿Cómo se te ha ocurrido?
-No sé, me gustó la idea y se que querías que cuando lo hiciéramos fuera especial.

No me refería demasiado al sitio cuando decía especial.

Empecé a notar sus manos en los bolsillos traseros de mi pantalón y me dio unos cuantos besos en el cuello que aunque hicieron que se me erizara la piel no me hicieron perder el sentido. Me giré a él e hice que me mirara a los ojos. Nos condujo hasta la cama.

(_____), intenta disfrutar. Me decía a mí misma. Pero no podía evitar sentirme insegura.

Cuando sus manos rozaron el interior de mis bragas mis sentidos se pusieron alerta, abrí los ojos y evité pensar. No, no quería hacerlo y no iba a hacerlo.

-Jake, Jake cariño para, por favor.
-(____) vamos.- siguió jugando con sus dedos entre mis muslos, me removí para que parara, me estaba haciendo daño y me daba asco.
-No puedo. Para.- rogué y sacó su mano de allí.
-La habitación ya está pagada.
-Pues quedémonos a dormir, quiero dormir contigo.- le abracé.
-Puf.- se quejó.- ¿va a ser siempre así (_____)?
-Joder Jake. No puedo, no puedo hacer nada aún.
-Hmmm.- murmuró.
-Lo siento.

No pareció importarle nada mi comentario. Y yo no quería sentirme mal, si hay algo que no estoy dispuesta a que hagan algo conmigo es a que hagan algo que yo no quiero.

-(_____) si vas a estar siempre igual, yo no continúo esta tontería.
-¿Para ti salir juntos es una tontería?
-Sí, si no somos como las parejas normales.
-Jake.- dije dolida.- eres un egoísta.
-Y tu una estrecha.- se levantó y se puso su chaqueta.
-¿de verdad me vas a dejar por esto?
-Supongo que si vas a opinar siempre lo mismo, sí.- eso me dio una punzada.
-Muy bien, que te den Jake.

Salí de allí completamente hecha polvo y llamé a la única persona en este jodido mundo que era capaz de entender como me siento en cada momento.

-Louis.- dije llorando.
-¿Qué pasa?.- se preocupó.- ¿qué te ha hecho ese capullo?
-No Louis.- sorbí.- me he ido de allí. Lo hemos dejado.
-¿Dónde estás?
-Pues…- le di la dirección.
-Vale, no llores más pequeña, voy a por ti.
-Gracias.- colgué.

A la media hora estaba tiritando en el parque donde había quedado con Louis. Jack y yo ya no estábamos juntos, tantos meses, momentos, días felices… todo se había esfumado por no haber sido como el resto de mis amigas y hacer el amor con mi novio. ¿Por qué no me sentía a gusto con él?

-No tirites más, tonta.- dijo el propietario de unos brazos que me acogían desde atrás.
-Por fin.- agarré su brazos.


-Louis, ¿por qué?, ¿por qué no puedo ser normal?. Tendría que volver allí y ser como el resto de las chicas, tendría que ir y acostarme con él.
-¡(____)!.- gritó.- deja de decir estupideces. No tienes que ser como el resto. Piensa un poco.- pidió clavando sus ojos en los míos.- ¿no crees que significa algo el que no hayas querido nada con él?
-Sí, significa que soy una estrecha, tiene razón.
-No, significa que te mereces algo más que un capullo desesperado por bajar tus bragas.
´Lou.- susurré aun asimilándolo.
-¿Qué?, ¿ahora te sorprendes?, como si no lo supieras.- parecía enfadado por no haberle hecho caso, pero aun así se dio cuenta de que le necesitaba y me abrazó.
-¿El que no sé?, ¿qué me quería utilizar?
-No eso exactamente, aunque también.- miró al horizonte.
-¿Entonces?.- pregunté acariciándole el pelo.
-(____)
-¿Qué?
-No voy a esperar mucho más para hacer esto.
-¿Qué pasa?, ¿qué te ocurre últimamente?
-Pues tu, (_____), me ocurres tu.
-¿Eh?
-Mira.- se levantó y comenzó a soltar palabras nervioso y sin casi poder mirarme a los ojos.- ocurre que no soy capaz de sacarte de mi cabeza y que siempre me siento un tonto cuando te marchas con él y se como volverás porque siempre te ha tratado igual. Ocurre que sólo me siento verdaderamente feliz cuando estás al otro lado de las gradas animándome o cuando te doy las clases de mates o cuando me despiertas a mitad de la noche porque estás triste por su culpa y consigo haces que pares de llorar. Ocurre que te has metido aquí.- me cogió la mano y la paso por su pelo señalándome la cabeza.- y que no puedo hacerte salir.-… y ocurre que te has metido aquí.- bajó mi mano hasta su pecho, empecé a notar el ritmo de sus latidos.- y que no quiero hacerte salir. Sé que en pocos minutos te llegará el típico mensaje repetitivo de él a tu móvil, siempre hace lo mismo. Te dirá mil cosas que tu te creerás y volverás mañana a su lado haciéndome sentir a mí como un gilipollas. (____), escúchame porque sólo te lo voy a decir una vez si mañana vuelves con ese idiota… Te quiero.- yo estaba en una especie de nube escuchando sus palabras.- y es imposible no hacerlo, así que aunque esto es egoísta te lo voy a decir. ¿Podrás darte cuenta de que no te merece algún día?
-¿Ha sido por todo esto tu cabreo de hoy?
-¿En serio me vas a responder esto?
-Joder Louis, yo… no sé que decirte.

Sí, sí que lo sabía. Que me acababa de abrir los ojos. Que sí había alguien a quien de verdad le importaba mi felicidad era a él y que en ese momento y en todos yo mataría porque no borraran su sonrisa de su cara.

-¿No lo sabes?.- mi respiración se aceleró cuando agarró mi cara.
-Sólo di no. Un simple no y todo volverá como antes, haré como si nunca te he dicho esto.- me acarició.- pero no voy a poder soportar más tus llantos cada vez que el te la juegue.
-¿Entonces?.- pregunté, se acercó más a mi.
-La decisión es tuya. Pídeme ahora mismo que te suelte.
-¿Eh?.- me agarró más fuerte.
-Sólo pídelo y cumpliré con lo que te acabo de decir. Te dejaré en paz.

Respiré hondo y le solté poco a poco, su cara se tornó triste y eso me dolió en lo más profundo del corazón pero necesitaba ver la reacción y necesitaba hacer otra cosa más.

Cogí mi móvil y efectivamente el mensaje de Jack acababa de entrar. Lo borré sin leerlo y cuando  alcé la vista Louis ya no estaba. Escuché un trueno, todo se estaba nublando, quizá acababa de perder a Louis para siempre. Las gotas de lluvia golpearon en mi cabeza y guardé mis cosas para salir corriendo a buscarle.

-¡Louis!.- chillé y no se giró.- ¡Louis!.

Nada.

-¡Por favor!.- corrí más.- ¡Para, Louis!

Dios.

-¡Louis!, ¡para ahora mismo!
-¡¿Para qué?!, ¡¿qué idiotez te ha dicho?!, no, mejor, ¿qué tontería me vas a decir a mí?
-Que también te quiero.- susurré.
-Claro, claro… espera, ¿qué?
-¡QUE TE QUIERO!, ¡que no volveré con él!, y que no me iré con ningún otro. Te quiero, Louis. ¿Lo repito?
-No hace falta.- sonrió.
-¡Lo quiero gritar!
-¿Vas a chillar que me quieres?
-Sí.- me subí a un banco, la gente, aunque solo eran ancianas refugiadas en paraguas, me miraron.- ¡LOUIS WILLIAMS TOMLINSO, ESTOY ENAMORADA DE TI!
-(_____).- dijo divertido subiéndose al banco.- ¿estás bien?, creo que te afecta el clima.-las gotas de lluvia caían por su cara, sentí envidia de ellas.
-No me afecta el clima Louis.- las aparté y me pegué a su cara.- sólo me importa mi profe partícular de matemáticas.- me incliné un poco y le acaricié por la nuca.- eres el mejor.- susurré en su ido.

Y no pude esperar mucho, necesitaba fundir sus labios sobre los míos.



jueves, 1 de marzo de 2012

ONE SHOT. NIALL HORAN.


El despertador sonó a las 6 y media, me giré aún medio dormida y le gruñí mientras lo apagaba. Me restregué los ojos y bostecé.

-Joder que frio.- me quejé y encendí la estufa para que la habitación se calentara un poco. Me fui al baño y como cada mañana, la misma rutina.

Me lavé los dientes y la cara, me eché un poco de base para que no se notaran mis ojeras por haberme quedado hasta tarde repasando un examen. Me vestí viendo que ya eran las 7 menos 10 y me di un poco de prisa, aún tenía que hacer la cama y desayunar y mi autobús pasaba a las 7 y cuarto. A las 7 desayuné y me preparé el almuerzo para el instituto.

Cuando bajé a la parada del autobús iba con mi música a toda pastilla por lo que no me di cuenta de que el semáforo estaba en rojo, iba demasiado a mi bola. Escuché el fuerte frenazo aún con la música puesta y un pitido del conductor indicó que estaba a centímetros escasos de mí.

-¡¿Pero estás tonta?!.- gritó el chico bajando del coche. A pesar de que había hablado en inglés, conseguí entenderle.
-¡Casi me matas imbécil!.- grité en español.

El chico se quedó con cara de duda y se acercó a mi quitándose las gafas de sol. Tuve que contener un poco el aire, sus ojos… sus ojos eran muy azules.

-La culpa es tuya.- casi articuló perfectamente en español.
-¡No sabes ni hablar!.- me quejé. Tenía acento inglés, pero raro.
-Pero soy más educado.- dijo de nuevo en inglés.

Instantáneamente pasamos de gritarnos a sonreírnos.

-Vale.- me reí.- siento, casi, provocar un accidente.- dije en inglés.
Tranquila.- dijo en español.- ¿te llevo a algún sitio?.- me costó un poco entenderlo porque había vuelto al inglés.

Se ofreció a llevarme al algún sitio, yo tenía instituto asique le indiqué el camino y en el coche comenzamos a hablar.

-¿Puedes hablarme en inglés?
-Sí, solo que no lo domino a la perfección.
-Esta bien.- sonrió.- me llamo Niall.- dijo girando una redonda.
-Soy Sonia, encantada.- él volvió a sonreír  y me costó apartar los ojos de la comisura de sus labios.

Llegamos a la puerta del instituto.

-¿Te quedas aquí todo el día?
-¿Eh?.- no le entendí.
-Que si tienes algo que hacer esta tarde.- hizo más incapié.
-Ah.- le entendí.- no… supongo que no.
-¿A qué hora sales?
-A las 3.- esto, ¿me estaba pidiendo quedar?
-Bueno, quizá nos volvamos a ver.- volvió a sonreír. Oh dios mio.
-Quizá.- dije intentando sonar con picardía, pero eso a mi no me salía.


A la salida del instituto reconocí el coche.

-Tu de nuevo.- dije contenta. Normal.
-Quizá.- dijo subiendo al coche.- ¿te vienes a dar una vuelta?.- asentí y me senté a su lado.
 -¿Llevas mucho viviendo en España?
-No, sólo estoy aquí… con unos colegas. Pero me marcho mañana por la noche.
-¿En serio?.- joder, pues vaya.
-Sí, yo y mis amigos estamos aquí por cosas de trabajo.
-¿Y cuantos días lleváis aquí?
-Desde ayer, pero ellos han ido hoy al centro comercial. Yo tenía ganas de dar una vuelta en coche y conducir por el lado contrario.
-Lo raros sois los ingleses.- me reí.
-Sí, ¿no?. Pero yo soy irlandés.

Llegamos hasta un parque y varias niñas le miraban como si fuera algo superior. No le entendía y cuando le pregunté se encogió de hombros.

-¿Tienes algo que hacer esta noche?.- pregunté cuando me dejó en casa.
-Sí, algo… bastante importante.
-Vaya.- miré mi reloj, viernes 2.- bueno, pues espero volver a verte algún día, Niall. Me lo he pasado bien.
-Avísame si vas por Londres.
-¿No eras irlandés?
-Sí, pero vivo en Londres.
-Ah.- sonreí.- espero viajar pronto si es así.



Dejé el bol de cereales vacío en el fregadero, mis padres acababan de irse a la cena de empresa y yo pillé el portátil para conectarme un rato.

Escuché el timbre, iba sólo en bragas y con una camiseta de marga corta algo larga. Me puse una fina manta alrededor del cuerpo y abrí la puerta, topándome, con esos ojos azules.

-¿No tenías cosas que hacer?.- pregunté.
-Ya he terminado.- le dejé entrar.
-Pero te sigues marchando mañana.
-Pues aprovechemos.
-¿Qué?.- dije girándome.

Tiró de la fina manta y la dejó caer al suelo.

-Pero tu…- empecé.
-No tenemos porqué decir nada, lo sé, te he conocido hoy.
-Pero no te quieres ir a Londres sin montártelo con una española.- dijo lo que sabía que él pensaba.

Nunca me había ido a la cama con el primero que pasaba por mis narices, no me consideraba de esas tías. Pero las opciones eras 2. Echarle de casa diciéndole que no buscaba lo mismo que él o lanzarme a por ese cuello tan apetecible para contradecir todos mis esquemas y hacer lo que de verdad quería. Poseerle.

-No, no me quiero ir a Londres sin saber como besa esta española.- rodeó mi cintura con sus brazos.
-Supongo que no estaría mal ver como se lo monta el irlandés.- pasé mis brazos por su cuello mientras él hacía un impulso hacia arriba con las manos en mi trasero.

Sus labios empezaron a  recorrer mi cuello y sus manos recorrían todo mi cuerpo de arriba abajo.

Nuestros labios chocaron provocando una guerra por ver quien aguantaba más e iba hacer lo posible para ganar. Abrió un poco la boca y noté su lengua danzar con la mía. No podía estar pendiente de otra cosa que no fueran sus besos. A veces se me pasaba por la cabeza el echo de que en pocas horas le diría adiós, que ya no le volvería a ver. Pero decidí disfrutar del momento. Por la mañana casi me atropellaba pero ahora no quería que casi hiciéramos algo, ahora le quería para mí.

Al legar a mi cama empezó a desnudarme con rapidez, más bien con práctica. Nos hizo girar y yo pude arremeter contra su ropa. Le quité la camiseta dejando ver su abdomen, que aunque no estuviera demasiado marcado a mi me estaba haciendo enloquecer.

Me apreté contra su cintura y sonreí notando el abultamiento en su entrepierna. Sus manos bajaron hasta mi ropa interior y la deslizó hasta abajo para deshacerse de ella.

Ahogué un grito cuando atrapó mis manos y empezó a bajar por mi cuello con su boca. Llegó a mis pechos y se entretuvo besando, lamiendo y… mordiendo con suavidez de vez en cuando. Lo que me provocó aún más placer.

Deslicé el condón y me encendió más su gemido agarrando con fuerza las sabanas.

Bajó para besarme de nuevo en los labios y sin separarse de mi boca entró en mí con rapidez. Abrí los ojos de golpe mientras le besaba y él también lo hizo. Sonreímos al mismo tiempo.

¡PUM!. Me empujó contra el cabecero de la cama. Todos mis sentidos se pusieron alerta.

(…)

-¿Volverás alguna vez por España?
-Sí, supongo, Madrid no está nada mal. Tiene sitios bonitos y chicas aún más bonitas.- se removió para acercarme a él y besarme.
-¿Cómo es Irlanda?
-No se explicarlo, es… es Irlanda.- se rio.
-Bien genio.- me rei.- ¿crees que nos volveremos a ver?
-No lo sé.- me acurruqué bajo sus brazos.
-Dime la verdad, ¿por qué estás aquí?
-Yo y mis amigos tenemos un grupo de música y hoy teníamos un concierto.
-Con que cantas.
-Sí.- Sonrió.
-Yo que creía que tendrías defectos…
-Tengo defectos.
-Los escondes bien ojos azules.

Se vistió absorto en sus pensamientos y cuando iba a terminar de ponerse la camiseta le di un tirón.

-Déjamela, podré… recordarte mejor.

Él sonrió y se quitó la camiseta tendiéndola en mi cama, se puso su chaqueta y se la cerró hasta arriba.

Le acompañé a la puerta y antes de cerrarla se giró a mí.

-¿Sabes?, si algún día vuelvo a esta ciudad, te buscaré.
-Y si hago un viaje a Irlanda, bueno, a Londres… también te buscaré.
-Ha estado bien conocerte.- dijo acariciando mi cara.
-Sí.- me acerqué para darle un último beso en los labios.- ha sido perfecto.
-Hasta siempre, Sonia.- se borró su sonrisa.

A la mañana siguiente desperté extrañada, todo tenía que haber sido un sueño. Pero una camiseta blanca con un corazoncito rojo a la derecha en la altura del pecho lo confirmaba todo. Olí su aroma y me quité el pijama colocándome la camiseta después.

Quizá podría haber algún día en el que nos volviéramos a ver.

Algún día, Niall.




ONE SHOT. ZAYN MALIK Y TU.


AVISO XD: No es un one shot de los normales xd, es algo que se me ha ocurrido hacer. Un one shot, pero de una canción de ellos. He escogido una canción del album, up all night, y he contado una mini historia a través de lo que dice la canción. ¡NO HE COPIADO LA LETRA!. 




Una vez más me repite lo que ya tengo más que oído de sus labios. No lo entiendes, Zayn, no entiendes que no puedes cambiar. Que siempre, siempre, eres el mismo.

-Que sí, (____), que sé que te decepcioné y, joder, te lo estoy afirmando. Soy un idiota que no deja de herir tu corazón.- dice con ojos casi acuosos.
-¿Herir?, lo destrozas Zayn.- le repliqué. En ese momento creí haber llegado a odiarle.- y además la culpa a sido mía, siempre soy una inocente confiando en ti, ¿te das cuenta de cómo me tratas?, ¿de lo que has hecho conmigo?
-Lo sé (____).- y una lágrima resbala por su mejilla.- lo siento, se que no lo mereces, ninguna chica en el mundo lo merece.
-¿Y qué quieres ahora, Zayn?, ¿qué más necesitas decir?. ¡Ya no quiero escucharte!
-Pues…- se pasa la mano por la nuca.- estoy aquí porque quiero pedirte otra…- no, no lo digas.-… oportunidad.
-¿Más?, no puedo dar más Zayn, lo he dado ya todo por ti y aun así lo estropeaste.
-Dios, (____). ¿No podemos intentarlo de nuevo?.- llega a rozar mi mejilla con las yemas de sus dedos.- de verdad, paremos esto, volvamos atrás, a dónde estábamos bien.
-No Zayn.- dije dolida.- no puedo olvidar tus errores.- dije ya llorando. Cogí mis cosas y abrí la puerta de su apartamento.
-¿Y no entiendes que no soy nada sin ti?. Si te vas...- tuve que coger aire.- ¡no puede ser otra que no seas tu!, ¡nadie más!.- gritó, y ese grito entró en mis oídos provocándole un vuelco a mi corazón.

Salí de aquel apartamento destrozada, ¿qué no podía ser otra?, que supiera demostrarlo. Nunca tienes ratos para mi, Zayn, siempre lo antepones todo, ¡TODO!. Esto ya no significa nada para ti.

1 MES DESPUÉS.

Este mes sin él ha sido el más largo de mi vida. Ni un día, ni un solo día le he visto. Sé… que le extraño, le echo tanto de menos.

Al llegar a casa no hay nadie y la ventana de mi cuarto, que siempre está cerrada, hoy está abierta. Una foto mía con Zayn cae del corcho. Mierda. Nunca he sido capaz de quitarla, ni esa ni ninguna.

Las quité todas y antes de ir a romperlas una voz me hizo temblar.

-No las rompas, por favor.- me giré.
-¿Qué haces aquí?.- cogí aire.- ¿has entrado por la ventana?
-Sí, un mes son muchos días.
-Sólo 30. No quiero verte Zayn, pierdes el tiempo aquí.- dije mientras mi voz y mi cuerpo seguían temblando.
-No tiembles (____).- me agarró.- ¿de verdad quieres que me vaya?
-¡No quiero volver a verte!.- chillé perdiendo el sentido de todo. Sin duda, claro que le seguía queriendo, lo que no quería era volver a hacerme daño- ya... no te quiero.
-Pero yo sí te quiero a ti.- se las apañó y chocó con fuerza contra mis labios. Me aparé con brusquedad a los pocos segundos, me costaba resistirme a sus besos.

De un rápido movimiento le crucé la cara. Se llevó la mano a la mejilla y se volvió a pasar la lengua por los labios. Eso lo que hizo fue provocarme. Se giró para que no viera las dos lágrimas que iban a resbalar por su cara y eso hizo que mi corazón se rompiera en mil pedazos.

Me acerqué y le abracé por detrás agarrando su cintura y apoyando mi cabeza en su espalda.

-Tengo miedo.- confesé.- esto nunca sale bien.
-No lo tengas, saldrá bien. No me voy a marchar (___), sé que no quieres eso.- dijo aún de espaldas.
-Nunca te marches Zayn.- supliqué tirando de su ropa.
-Estaré aquí, a tu lado.- se giró y cogió mi cara entre sus manos.- nunca volveremos a separarnos.
-Te quiero, Zayn.- aparté sus lágrimas.
-¿Dejarás atrás los miedos?.- preguntó.
-Sí.- sonreí y le besé.- y no vuelvas a llorar jamás.
-¿Eso significa que lo podemos intentar una vez más.
-Claro que sí mi amor.- le abracé.- Tienes que ser tu.



:·)


















miércoles, 29 de febrero de 2012

ONE SHOT. LIAM PAYNE Y TU. PARTE 4


 3 MESES DESPUÉS.

-Olvídame.
-(_____), por favor.
-No, ni por favor ni nada, ¿cómo has podido ser tan mentiroso?.- dije desolada.
-Pero déjame explicártelo, sólo era por ayudar a Zayn, te lo juro.- dijo él.
-No inventes escusas Liam, ¡no inventes!. ¿Sabes qué?, hace tres meses y medio yo me tenía que a ver quedado en casa cuando Elisabeth quedó contigo por mí. No tenía que haber ido a esa estúpida cita, ¡nunca!.- Liam cogió mi mano.
-¡Escúchame joder!.- me solté.- no es como crees (_____). Te repito que sólo fue por un colega, ¿de verdad piensas que soy capaz de engañarte?
-No, no lo pensaba. ¡Es lo que más me duele, Liam!. Que confié en ti y mira lo que me has hecho. ¡Vete!, ¡lárgate!, es que no quiero volver a verte en mi vida.
-¡No me voy a ir!, ¡no hasta que me creas!
-¡No me grites!, ¡no tienes derecho a gritarme!.
-¡Sí, sí grito!.- esta vez me cogió de las dos manos para que me estuviera quieta.- ¿¡recuerdas lo que te dije aquel día!?. ¡Que sería capaz de gritar más que tu si nos peleábamos!.
-No me importa lo que dijeras aquel día, ya no me importa absolutamente nada de ti.- dije llorando.

Me soltó lentamente mirándome a los ojos y salió de mi cuarto cogiendo sus cosas.

Volví a mirar la revista, la foto de Liam besando a Rebeca Ferguson me quemaba en las manos, pero era la realidad, unos fotógrafos los habían pillado y Liam ahora había intentado negarme lo evidente. ¿Cómo he podido ser tan tonta?, 3 meses y medio enamorándome de un tio que al final ha acabado jugando conmigo.

No hay ya rastro de alegría en mí, Liam ha conseguido dejarme sin ganas de nada.  

3 o 4 días después.

-¿______?.- preguntó Zayn al otro lado del teléfono.
-Dime Zayn.- contesté.
-Verás, Liam nos lo ha contado todo, llevaba 3 días sin salir de su cuarto.
-Bueno, ¿y qué?
-¿Cómo que, y que?, no esta bien (_____).
-¿Y yo sí, Zayn?, sólo importa él, ¿no importa que me engañara con otra?
-(_____), él no te mintió, te dijo lo que de verdad ocurrió. Veras… yo salí con Rebeca en factor X. Cuando me di cuenta de que todavía me gustaba y de que necesitaba saber si ella aún sentía algo por mí le pedí ayuda a Liam. Y todo salió bien, logré contactar de nuevo con ella e incluso quedamos un par de veces pero para que los medios no sospecharan Liam salió con ella algunas veces e incluso Harry en una ocasión. Nadie viene a incomodarnos ya que no tienen claro con quien está.
-Eso no explica que ella y Liam se estuvieran besando, no tenía porqué haberle besado si sólo salían juntos para engañar a los medios.
-La foto del beso es en la puerta del piso de Rebeca y lo del beso fue idea mía. Perdóname, fui algo egoísta creyendo que era mejor que los medios creyeran que Liam te hubiera engañado a que volvieran ha atosigarnos a Rebeca y a mí.
-¡Zayn!.- grité.- ¿eso es cierto?
-Sí, no sé cómo pedirte perdón, de verdad (____). Lo siento mucho. Sólo es que ya perdí a Rebeca una vez por la presión de las cámaras, no quería que volviera a suceder. Entiendo que no me quieras volver a hablar.
-¿Dónde está Liam?
-(______) yo…
-Que sí Zayn, has sido un poco capullo, pero te perdono. Ahora mismo no me importa lo que tu me has hecho si no lo que yo le he hecho a Liam, dije cosas que nunca tendría que haber dicho.
-Pues.- suspiró.- Liam esta en su cuarto ahora mismo. ¿Vas a venir?
-Claro, voy a cambiarme.- me quité dos lágrimas que caían por mis mejillas.
-Me dejas más tranquilo.- se rio.- nos iremos los chicos y yo para dejaron hablas aquí en casa. ¿Vale?
-Está bien, gracias Zayn.- colgué.

Cogí el metro y cuando bajé salí corriendo hasta la casa de los chicos. Toqué al timbre repetidas ocasiones y el tiempo que tardó en abrirse la puerta se me hizo eterno. La puerta se abrió pero nadie me recibió así que entré.

Debería de haber unas 10 decenas de rosas por todo el salón esparcidas. De varios tamaños distintos, pues algunas estaban cortadas y otras tan sólo eran la flor sin el tallo puesto encima de algún cojín.

-También te dije ese día que negociaría con el dependiente.- dijo su voz a mis espaldas. Me giré y me encontré con unos ojos llorosos. Estaba apoyado en la puerta con una rosa más, pero esta era blanca.

Dejé el bolso y la chaqueta en el suelo con lentitud sin poder dejar de mirarle a los ojos. Empecé a andar hasta él “y un grupo de lágrimas bajaban por mi cara”.

-Has llenado tu salón de rosas.- dije por fin.
-Sí, en la floristería dije que era la única manera de que mi chica favorita supiera que estoy enamorado de ella.
-Te quiero.- susurré.
-Te quiero.- repitió.- déjanos tener el resto de nuestra vida para demostrarlo. 



ONE SHOT. LIAM PAYNE Y TU. PARTE 3


Los días se me habían hecho eternos hasta que por fin llegó mi tan deseado sábado. Eran las 6 y cuarto de la tarde y yo estaba completamente helada en el sitio donde había quedado con él. Pero esperé.

6 y media.

7.

7 y 10.

-Lo siento.- unas manos taparon mis ojos.- te lo pienso compensar.- cuando quitó las manos de mis ojos una rosa roja estaba frente a mí.
-Este… eh… tu has…- Hola, tierra llamando a (_____). ¡Respóndele, boba!
-¿Vas a terminar alguna de esas frases?.- preguntó sentándose a mi lado y tendiéndome su chaqueta, le negué con la cabeza dándole a entender que se la volviera a poner y cuando lo hizo me rodeó con el brazo.
-Esta vez te has retrasado más de una hora.- dije oliendo la rosa.- pero hubiera esperado 6 horas más si eso hubiera conllevado regalarme la floristería entera.
-Hmm.- murmuró.- negociaré con el dependiente. ¿Tienes alguna flor favorita?
-¿Esta la has cogido por ir sobre seguro Liam?.- dije volviendo a olerla.
-Me has pillado.- dijo frotándose el cuello.
-Pues has acertado.- me sinceré.- aunque sigues siendo un tardón.
-En…
-Lo sé, ensayos. Tranquilo.
-(______).
-¿Qué?.- pregunté.

Noté sus labios sobre los míos y mis manos se perdieron recorriendo un poco su abdomen por fuera de la chaqueta.

-Eso.- dijo incorporándonos.
-Sigues siendo raro.- me reí.
-Me conformo con que me hayas perdonado por llegar tarde.
-Perdonado si me vuelves a besar.- dije acercándome a él. Me beso.- me debes un gorro.
-Cierto.- lo sacó del bolsillo de la chaqueta.- aunque no te lo daré si eso significa que ya no te gusta el rarito.
-¿Qué?.- no pude evitar echarme a reír, demasiado fuerte.
-¿Quieres salir conmigo?.
-Yo… ¿por qué yo?
-Por que fuiste la única en el centro comercial que me vio y no gritó como una loca.- me acarició la mejilla.
-¿Tu quieres salir conmigo?... soy muy olvidadiza la mayoría de veces, y despistada, y desordenada y gritona cuando me cabrean y no se defenderme bien y…- me calló con un siguiente beso. Me dejé llevar por sus labios.
-Te haré recordar, no me importarán tus despistes, yo tampoco soy perfecto con el orden y chillaré más que tu si nos cabreamos.- se acercó a mi odio.- Y yo te protegeré.
-Liam.- pronuncié. Pero antes de volver a pensármelo me tiré a sus brazos.
-¿Es un sí?
-Es un, MIL VECES SÍ.

A las dos semanas la gira de la que me había hablado comenzó, y gracias a él conseguí entradas para verles, Elisabeth no se lo creía aún, y entre otras cosas estaba demasiado obsesionada con el ricitos de ojos verdes.

Esa noche logramos estar en primera fila, y aunque los demás cantantes no me interesaron demasiado aguanté para verles a ellos, para verle a él.

Liam estaba radiante sobre el escenario, y yo ya estaba convencida de que era completamente perfecto. Tenía que ser eso.

El concierto terminó y nos encontramos en la puerta de atrás, al lado de los camerinos.

-Hola cielo.- dije mientras me perdía en su abrazo.- has estado increíble.
-Eso es que no me has notado los nervios.- dijo él y me las apañé para robarle un beso.
-Para nada.- sonreí.
-Liam puedes soltarla un ratito, ¿no?, nos gustaría ser simpáticos y presentarnos.- dijo uno de sus 4 amigos. Un chico rubio y muy mono. Miré a Elisabeth a mi lado, se había petrificado en cuando salió el chic de rizos detrás de Niall.
-Puedo pensármelo.- dijo Liam.- bueno sí, supongo que sí.- me soltó y saludé a los chicos.
-Hola, soy…
-(____), lo sabemos, ¿qué creías?, Liam no sabe callarse ni una.
-¡Zayn!.- le recriminó Liam al morenazo de ojos marrones. No se me iba a olvidar demasiado ninguno de los 4 desde que los vi en la firma.
-No muerdas.- dijo él.- soy Zayn.- me tendió la mano.
-Encantada Zayn.
-Niall por aquí.- dijo Louis, al que le grité en la firma, señalando al rubito.- y yo soy Louis.
-Creo que estás un poco pirado.- dije y se rieron.- pero aun así me caes genial.
-Pero que mona.- dijo él y acto seguido me abrazó.
-Dices que lo mejor se queda para el final.- dijo un voz.- me llamo Harry.- me guiñó un ojo.- Harry Styles.
-Vaya.- abrí mucho los ojos.- tu no tienes abuela, ¿no?.
-No, es que es demasiado creído a veces.- dijo Louis.- pero te quiero igual cariño.- cogió a Harry de los mofletes.
-¿Son pareja?.- le pregunté a Liam al oído. Él se limitó a reírse de mí y a decirme después que no, pero que era una relación un tanto especial, que ellos habían conectado muy bien.
-¿Y tu tienes nombre preciosidad?.- dijo Harry plantándose frente a Elisabeth.
-Tiene, pero eres su favorito, me parece que le has dejado en shock.- solté.
-Eli…sa…be..beth.- tartamudeó ella. Me rei pero decidía ayudarla.
-¿Qué tal si nos vamos a tomar algo?—sugerí.
-Lo mejor que he oído en toda la noche.- dijo Niall.
-Pero porque tienes hambre duende.- dijo Zayn.
-Ais.- hizo como si llorara.- a veces me emociona que me conozcas tan bien.






ONE SHOT. LIAM PAYNE Y TU. PARTE 2


Pasaron varios días y mi tentación había podido conmigo. Así que me metí en internet para ver si había videos. No tenían ningún videoclip ni nada por el estilo. Tan sólo unos videos cantando en un programa de la tele.

-¿Pero estás tonta?, por dios, me da a mi su número el mismísimo Liam Payne y estoy que me lo pienso. Lo llamo al instante.- gritó Elisabeth.
-¿Tu crees que un famoso iba a ir soltando su número por ahí?
-Puede que no.- recapacitó.- Pero tu no sabías que era famoso. ¿Y si te lo dio por eso?
-Que no.- suspiré.- no voy a llamar.
-Pues le llamo yo.
-Todo tuyo.- le tendí el papel con el número de teléfono de Liam y tan pronto como el papel llegó a sus manos se puso a escribir un mensaje. Unos cuantos.
-Listo.- dijo orgullosa.
-¿Te ha pedido una cita?
-Se la has pedido tu a él.
-¿QUÉ?
-Sí. Básicamente le he dicho que tu móvil está estropeado. ¿Sabés donde esta Milksake City?, y yo de ti me daba prisa. Habéis quedado a las 8 y son… las 7 y cuarto.
-¡Te mato!, no voy a ir.
-Vas a ir.
-No.
-¡(____)!
-Uf.- me rendí y me puse a buscar en mi armario.- cuando me haga quedar como una gilipollas voy a venir a arrancarte los pelos uno a uno.
-Aquí te espero.- se tiró en mi cama.

Llegué al sitio ese a las 8 y 5, me senté en una mesa y esperé como una idiota. ¿Cómo he podido ser tan tonta?. De verdad, (_____), ¿un chico tan mono queriendo salir contigo?. Baja de la nube bonita.

-Hoy no estás en los baños.- dijo una voz a mi espalda.
-Ni tu haciendo gritar a mil chicas.- reí.- llegas tarde.- miré mi reloj. Las 8 y media.
-Sonará a escusa pero me ha surgido un contratiempo.
-Con que pagues tu el café y me lo cuentes me vale.- sonreímos al mismo tiempo.

Liam llegó con dos capuchinos con chocolate caliente y se sentó frente a mí.

-¿Y bien?.- le apremié.
-Asuntos de trabajo.- me bajé de la silla.- vale, vale.- sonrió.- eres más tozuda que en los baños del centro comercial.
-Eso parece.- me reí.
-Los chicos y yo haremos una gira con los participantes de factor X. Me he retrasado por ensayar, tampoco está tan mal, sólo media hora.- no, nada mal.
-Vale, por esta vez te lo paso.- nos reímos.- aunque casi no vengo.
-Anda.
-Es que creí que me dejarías plantada.
-¿Y eso por qué?.
-No sé, no todos los días me da su móvil un chico famoso.
-Jo, que soy humano. ¿No puedo darle mi número a una chica que se hasta se cuela en los baños para verme?.- dijo con gestos. Me hizo reírme más.
-Sí, claro, no sé. Sólo que pensé que pasarías de mí. ¡Au!.- chillé cuando noté un pellizco en mi brazo.
-No paso de ti.
-¡Liam!, eso duele.

Creí que todo iba a salir mal y resulta que es un chico encantador con el que llevo más de 3 horas hablando de mi vida sentada en un parque.

-Así que me presente de nuevo, dos años después y aquí estoy.
-Woah.- dije sorprendida.- todo un ejemplo a seguir Payne.
-No es para tanto.
-Sí, creo que sí. Tu historia es… un claro ejemplo de superación. No sé. Yo no tendría narices de volver a ponerme frente a ese jurado y tu, aunque pareces tímido, en pocas palabras, le echaste huevos.- le hice reír.- es cierto, no te rías.
-Me rio porque me has caído demasiado bien.- me revolvió el pelo y me quitó el gorro negro.
-¡Eh!, mi gorro.- me quejé y él empezó a correr.- ¡vuelve aquí!.- salí escopetada tras él.
-No, no hasta que me devuelvas el dinero de esos cafés.- dijo escondiéndose tras un árbol.
-¿Me estás pidiendo una segunda cita Liam?.- pregunte riéndome pero intentando no ponerme roja.
-Tómalo como un ajuste de cuentas si quieres.- se rio de mí.- pero no volverás a ver tu gorro hasta que no vuelvas a quedar conmigo.
-Pues ya no quiero el gorro.- dije cruzándome de brazos y haciéndome la enfadada. Más bien quería que viniera tras de mí.
-Eh, eh, eh.- dijo.- lo siento por molestarte.- se acercó a mí.
-¡VENGANZA!.- chillé tirándome sobre él y arrebatándole el gorro de las manos.
-Eso no vale.- dijo debajo de mí.
-Sí, sí vale. Pero si tu me has hecho lo mismo.
-No estaba preparado.
-¿Me vas a dar mi gorro?.- dije cuando me lo volvió a quitar.
-¿Volverás a salir conmigo?.- se adaptó sobre sus hombros y la sangre subió a mis mejillas cuando él acercó su cara a mí.
-Depende.- dije casi suspirando.
-¿De qué?
-De esto.

No me conocía a mi misma. No sabía como había sido capaz pero mi cuerpo acaba de encajar perfectamente con el suyo y yo había empezado un beso con bastante timidez. No duró demasiado, pero si lo suficiente como para dejarme con ganas de más.

-¿Era eso?.- preguntó y asentí.
-¿Cuándo dices que podrás devolverme mi gorro?, y tranquilo, me dará igual que el trabajo te retrase.
-¿Le apetece en este mismo sitio el próximo sábado señorita?.- preguntó cogiendo mi mano y haciendo una especie de “reverencia”.
-Eres raro.- me reí.- pero claro que sí. Podré a las 6.- le di un abrazo.- hasta el sábado príncipe azul.- dije en su oído deshaciéndome bajo sus brazos. 



ONE SHOT. LIAM PAYNE Y TU. PARTE 1


Voy por el centro de Londres con mi iPod a toda pastilla, como siempre, perdida en uno de mis libros, esta vez, química perfecta, releía uno de mis capítulos preferidos. Las calles estás ha rebosar, gente por todos lados haciendo las últimas compras de navidad.

Mi móvil suena y paro la música del iPod, veo la pantalla, Elisabeth me está llamando.

-Dime.- contesté.- espero que sea importante, me has cortado a 30 seconds to mars.
-¡Es importante!.- dijo ilusionada.
Dispara.- dije suspirando.
-¿Estás cerca del centro comercial?
-¿De cual, mujer?.- pregunté entrado a Starbucks.
-El que hay al lado de casa de tu abuela, dime que estás cerca.- suplicó.
-A 3 o 4 paradas de metro.
-Por favor, por favor, vente conmigo.- volvió a suplicar.
-¿Pero estás allí?.- me quité el móvil.- un capuchino con chocolate, grande.- pedí.
-Claro, estoy en la cola.
-¿Cola?.- dije pagando.
-Sí, es un grupo de música, vente conmigo. Estoy en la cola que hay en la sección de CDs, no tardes.
¿Pero que grupo?.- dije y agarré mi café.
-Joder, One..- se cortó.
-¿One qué?.- pregunté perdida.

Yupi. Mi móvil había muerto. Pues nada. Lo guardé en el bolsillo y me volví a poner los cascos. Guardé mi libro en mi bolso y me fui al metro con mi café. Dios, que rico que estaba.

Cuando llegué al centro comercial quise matar a Elisabeth, la cola era enorme. Sólo había chicas y cada una gritaba más que la anterior. Busqué a Elisabeth con la mirada pero es que era imposible. Mierda y mi móvil seguía apagado.

Me fui a los baños, tiré el café ya terminado en la papeleta y me lavé las manos. No quedaba papel para secarme en el baño de chicas. Me asomé al de los chicos, no había nadie. Pues adentro.

Estaba cogiendo el papel y escuché una puerta abrirse. Mierda, se suponía que estaba vacía. Salió un chico. Esperé a que se diera la vuelta e intente no ponerme muy roja, seguía en el baño de chicos.

-Creo que te has equivocado.- dijo al girarse y mirarme extrañado. Tuve que tragar saliva, era muy guapo y la sonrisa terminó poniéndome más roja.
-No había en mi baño.- dije y le mostré el papel.
-Vaya, ¿y por eso te cuelas en el baño de los chicos?.- preguntó pasando por mi lado para lavarse las manos.
-Sí.- asentí.- un placer colarme en tu baño.- ¿qué?, ¿pero es que estás tonta?
-¿Qué?.- dijo sonriéndome. No hagas eso.
-Nada.- me giré.
-¿Tampoco tienes nombre?.- volví a tragar saliva, sonreí y me giré.
-Sí, eso sí.- me acerqué.- me llamo (____).- le tendí la mano.
-Pues encantado (____). Me llamo Liam.- Liam.- ¿has venido a la firma?.- preguntó extrañado.
-¿Eh?. ¿yo?, no, que va, mi amiga me ha dicho que venía no se qué grupo y me toca hacer la cola con ella.
-Venga, pues suerte.- volvió a sonreir.
-Más bien desesperación, no se quienes son.

Él volvió a sonreír y yo me volví a poner roja. Pasó por mi lado y se fue con sus amigos, le estaban esperando cerca de los ascensores. Volví a la cola y seguí buscando.

-¡(___________)!.- escuché un grito y me giré. Elisabeth estaba de las primeras.
-Te voy a matar.- dije pasando bajo la barra de seguridad. Todas las chicas detrás de Elisabeth me miraron mal.
-¡Has venido!.- chilló en mi odio.
-No, soy un espectro.- ironicé.
-Tonta.- me soltó.- toma.- me tendió una libreta pequeña.
-¿Para que es esto?.- pregunté.
-Porque quiero que me la firmen y yo llevo una foto.

La cola comenzó a avanzar y empezaron a empujarnos. Ya estaba desesperada y odiaba a quienes quisiera que fuéramos a ver y a Elisabeth por haberme echo ir.

-¡Parad de empujar, hostia!.- grité girándome.
-Pues avanza idiota.- me gritó un chica rubia detrás de mí. Miré al frente, efectivamente tenía que avanzar, Elisabeth me miraba acercándose a la mesa.

Llegué a la mesa con torpeza sorteando los cables de los altavoces que había en el suelo. Elisabeth estaba con el segundo chico, sonriendo como una tonta y comiéndoselos con la mirada. Sólo me fijé en el primero. Le tendí la libreta y me miró, parecía simpático.

-¿Cómo te llamas?.- preguntó el rubito. Seguía en el primer puesto.
-(____).- sonreí, joder, que ojos más… azules.
-Toma.- dijo después de firmar.
-Mejor pasala.- contesté y el chico se la dio al segundo.

Esta vez tenía frente a mí a un morenazo de ojos marrones. Me puso una sonrisa torcida que hizo que se me olvidara la hora. ¿Porqué Elisabeth no me habló de ellos antes?

Le pasó la libeta al siguiente chico. Esta vez la mirada era verde.

-Hola preciosa.- me saludó.
-Hola.- contesté cortada.

La libreta volvió a rular a la derecha y esta vez un chaval con tirantes y ojitos azul grisáceo me miraba divertido. Elisabeth estaba con el otro a mi lado pero no pude verle la cara.

-¡Hola!.- chilló el de tirantes, me asustó un poco.
-¡Hola!:- soné como él, si no peor. Se levantó y me dio un abrazo. Elisabeth me articuló un nombre con la boca.
-¡Louis!.- grité.- yo soy (_____).- volvimos a sonreír y le dio la libreta al último chico.

Al acercarme le miré un poca extrañada. Elevo la cabeza y me marcó una sonrisa aún más bonita que la que ya había visto.

-Eres tu.- dije entre dientes.
-Hola, cuanto tiempo, ¿no?
-No sabía que…
-Me he dado cuenta.- rio y firmó la libreta. Vi como rompía una de las hojas del final y antes de que la chica de mi lado avanzara escribió algo y me lo tendió.

Me fui de allí colorada y escuché un, adiós (____).

Cuando llegué a casa me tumbé en la cama y saqué el papel del bolsillo. Ponía su nombre y debajo había un número de teléfono. Bah, tenía que ser una coña, un famoso no da su número así como así.



lunes, 27 de febrero de 2012

ONE SHOT. I´M YOURS. (NIALL HORAN Y TU) 4

PARTE 4



-¿Y si te quedas a dormir?

Llevamos todo el dia juntos y se podría decir que es uno de los mejores días de mi vida, no sé como no he podido hacerle caso antes, prestarle atención. Su padre no ha vuelto desde que se fue y por la tarde Niall me había presentado a su madre, y creo que de momento era la primera y única que sabía lo nuestro.

-¿Y si vuelve tu padre?
-Si puedo proteger a mi madre, a ti no te va a tocar.- dice serio.
-Pero yo no quiero que te haga nada, te lo he dicho antes, ¿por qué no avisas a la policía?

Le oigo murmurar.

-Ya. Te da miedo.
-Sí.- escupe con asco.
-No tengas miedo.- agarro su mano.- me quedaré contigo esta noche. Pero prométeme algo.
-¿Qué?
-Que pararás esta situación, que todo va a estar bien.
-¿Cómo?
-No dejes que te vuelva tocar, hazme caso, arreglaras todo esto si pides ayuda.
-Y si…- empieza a suponer.
-Y si, nada. Nada ira a peor y eso te lo prometo yo Nialler. No tienes porqué volver a pasarlo mal. ¿Lo vas a hacer?
-Sí.

Me tranquiliza oír eso.

Tras una mentira piadosa a mi madre diciéndole que me quedaba en casa de mi mejor amiga acepta a darme permiso, odio mentirle pero no le dejaría sólo.

Me pone bastante nerviosa la situación y ahora mismo estoy con mi camiseta y uno de sus pantalones metida en la cama con él. Son las 1 de la madrugada y se acaba de quedar dormido mientras seguíamos hablando. Él me había abierto su corazón, había llegado a contarme cosas que nunca creo que haya contado a nadie y me había escuchado con tranquilidad mientras le contaba yo alguno de mis secretos.

Su respiración es leve y tranquila y se remueve de vez en cuando sobre mi tripa. Es precioso. Y no, no me acabo de dar cuenta, creo que ya me di cuenta el primer día que empezamos este aburrido trabajo, y a pesar de ser estúpido es lo único que ha conseguido unirnos.

A las 3 de la madrugada escucho unos ruidos provenientes del piso de abajo y el grito de una mujer.

-¡Niall, Niall!.- le zarandeo atemorizada.


Narra Niall

Tengo que estar soñando, tiene que ser eso. ¿Cómo si no iba a estar ella acogiéndome bajo sus brazos?. No puede ser más preciosa, creo que no se ha dado cuenta de lo preciosa que es. Noto como me empieza a mecer un poco, lo noto en sueños. Pero un grito me saca de los sueños y me devuelve al mundo de las pesadillas. (____), me esta zarandeando para que despierte.

-¡Niall, Niall!.- grita.

Está aquí, y vuelve esta puta rutina. Le pido a ella que no se mueva, que no se asuste, que no baje aunque me oiga gritar o pedirle que venga. Mis labios encuentran los suyos y recoge sus piernas con los brazos atemorizada todavía.

Cuando llego al salón mamá esta tirada en el sofá y el olor a alcohol se nota desde cualquier parte.

-¡Mamá!.- digo a su lado. Está consciente y muy asustada. No le veo a él por ninguna parte hasta que noto una patada en el costado y no puedo evitar chillar.


…quiero que vuelvas… aunque sea para volver a discutir conmigo…

No sé que ha pasado, no sé donde estoy. Tan sólo veo una lucecita blanca sobre mi cabeza, tengo que entrecerrar los ojos. Es ya imposible mantenerlo abiertos.

Narra (_____)

Escucho un primer grito desgarrador. Busco desesperada por el bolso y marco el número de la policía. Después de dar la dirección de Niall bajo con rapidez pero sin hacer ruido y le encuentro en el suelo a él y a su madre temblando en el sofá. Parece que le hayan propinado una patada y esta vez repite el movimiento varias veces contra su tripa. Niall está llorando en el suelo y no me ve.

-¡Para!, ¡basta!, ¡NO LE HAGA DAÑO!

Pero antes de llegar a su lado rompe algo contra la cabeza de Niall, le deja inconsciente, o muerto, pero mi mente y mi corazón procurar pensar que es lo primero.

Agarro al cerdo de ese hombro por la espalda y gracias a que va tan completamente borracho se tambalea y cae al suelo golpeándose con algo.

-¡Niall, cielo, vamos despierta!.- su madre ha logrado reaccionar y ha recogido a Niall entre sus brazos.
-Niall.- me pongo frente a él para darle unas palmaditas en la cara. Necesito que reaccione, que despierte.- ¡Nialler, por favor!. Me has prometido que todo iba a estar bien.- digo ya llorando.- me lo has prometido.

Escucho la sirena de la policía.


2 MESES DESPUÉS.

-¿Qué tal va hoy?.- le pregunto a ella entrando en la habitación del hospital.
-Una de las enfermeras esta mañana ha visto movilidad articular. Puede que esta semana haya alguna esperanza (___)
-Ya verá como sí.

Me acerco a la madre de Niall para abrazarle.

Lleva 2 meses en coma, y cada vez que abro la puerta de la habitación del hospital mi alma se cae en pedazos. Pero él esta bien, dentro de lo que cabe. Respira, y su respiración ahora mismo es lo único que me mantiene en pie.

Su madre se marcha para ir a casa a descansar.

-Con que esta mañana te ha dado por mover la mano. Podrías haber esperado a que llegara yo, me habría echo ilusión verlo.- me siento en la cama y retiro un poco el pelo de su frente. Escucho las constantes vitales, va todo muy tranquilo.- Hoy a sido un día demasiado aburrido en la escuela y no te vas a librar, cuando despiertes te vas a tragar todos los trabajos que tengo atrasados por que quieres seguir durmiendo.- parece una tontería, pero los médicos recomendaron eso. Que le habláramos, que oyera nuestras voces.- sí, sí, no pienso tener otro compañero de trabajos. No me vale otro que no seas tu.- me muevo un poco para darle un beso en los labios.- ¿Sabes?, tienes que volver pronto, hasta Alex te echa de menos.- se me escapa una lágrima.- y a tu tinte amarillo.- me rio un poco viendo como el pelo se le ha aclarado un poco estos dos meses.- y eso que sólo te ha visto 2 veces.- oigo la respiración de Niall más profunda.- Me vale con que vuelvas y seamos los de antes, aunque nos llevemos mal. Sí, eso, quiero que vuelvas…- me echo a llorar, no puedo evitar ver cómo no reacciona a nada..-… aunque sea para volver a discutir conmigo.

El aparato que marca los latidos del corazón de Niall acelera, más y más. Su corazón va más rápido, ojala que no sea malo, ojala que sólo haya sentido todas y cada una de mis palabras.

No puedo creer lo que veo, supongo que por culpa de mis lágrimas, que me nublan la visión me cuesta verlo, pero está abriendo los ojos. Los entrecierra un poco a causa de la molesta luz blanca que tenemos sobre nosotros, pero al mismo tiempo aprieta mi mano sobre la suya.
Por fin vuelvo a ver esos ojos azules, por fin vuelven a mi vida. Por fin él será mi vida.



ONE SHOT. I´M YOURS (NIALL HORAN Y TU) 3


PARTE 3


Narra Niall

A las 10 y media de la mañana suena el timbre de casa, me alego de que mi padre esté en su despacho y no salga a echarme la bronca por eso de las visitas, no le gusta que le molesten, que ironía.

-Hola.- dice (_____) en la puerta.
-¿Te ha costado mucho encontrar la casa?
-Que va.- dice dejando su chaqueta en el salón.
-Mmm, bueno, vamos a mi cuarto.- echo un vistazo a l despacho, por si acaso le ha escuchado llegar.- a ver si por fin terminamos esto.
-No sabes las ganas que tengo.- dice y sonríe. Por un momento me quedo pillado mirando la comisura de sus labios. ¿Es que eres tonto Niall?

Al subir a mi cuarto noto como lo inspecciona todo con la mirada.

-No voy a ser borde hoy.- vuelve a sonreír.- me gusta tu cuarto.

-Eso es todo un logro eh.- me rio.- gracias, cuando quieres eres hasta simpática de verdad. Aunque sigas igual de petarda.

Pero en vez de arremeter contra mí, se ríe y me dedica una mirada de, “ya te la devolveré”.

Dos horas después.

-No me creo que esta ya sea la última página, parecía eterno.- dice ella pero un grito la corta.
-¡Niall James Horan!, baja aquí ahora mismo.

Mierda.

Narra (_______)

-No me creo que esta ya sea la última página, parecía eterno.- un chillido me corta la frase.
-¡Niall James Horan!, baja aquí ahora mismo.- grita un hombre.
-Lo siento, vuelvo.- parece que se le corta la voz.- enseguida. ¿Puedes coger tus cosas, (_____)?, por favor.
-Claro que sí.- respondo sin saber que significa su mirada.

Niall lega a los pocos minutos de haberse marchado, después de una conversación a base de gritos y de, “no te dije que….”, por parte de su padre. Cuando abre la puerta yo ya he recogido mis cosas y estoy en su cama sentada, alzo la cabeza y veo su mejilla izquierda totalmente colorada, más de lo que la suele tener, pues este chico de vez en cuando tiene un rubor bastante atractivo en las mejillas, pero este vez no es por eso, esta vez es a causa de un golpe.

-Ya nos veremos el lunes.- dice frotándose el lado dolorido.
-¿Qué te pasa?.- no se porque me intereso por él, sólo sé que se me ha partido el corazón al verle entrar en su cuarto.
-Nada.- vuelve a apartarme la mirada.
-¿Niall?.- digo levantándome y acercándome a su altura.- vale que nos llevemos mal pero… puedes hablar de algo, de lo que… necesites.
-Tranquila.- casi estoy a 2 centímetros de él.- no me pasa nada.- corta ese “nada” sorbiendo.

No sé que me pasa, ni sé si me gusta lo que siento pero mis brazos sienten la necesidad de acogerle, de no dejarle caer, de no soltarle… Así que le abrazo, coloco casi temblando mis brazos sobre sus hombros e intento atraerle a mí con suavidad. Noto su cabeza en mi hombro y sus lágrimas poco a poco lo empapan. Niall Horan, el tio más prepotente del instituto, ¿tiene sentimientos?. Me cuesta creerlo pero es verdad.

Le dejo desahogarse y cuando se remueve un poco le suelto deslizando mis manos por sus brazos, creo que esta vez la afectada soy yo y necesito el tacto de su piel de nuevo. Agarro sus manos con fuerza y vuelvo a mirar su cara.

-¿Por qué lo ha hecho?
-No lo sé.
-¿Por qué te grita?
-Tampoco lo sé.
-Niall, es la, ¿primera vez que te…?
-No.- responde fijando sus ojos en mí.- pero en serio, márchate (_____).
-No quiero.- respondo.
-¿Por qué?
-Quiero quedarme contigo Niall.- respondo. El corazón se me va a salir del pecho en cualquier descuido, lo sé.
-(_____), yo...- empieza.
-Nialler.- me sale sólo, me gusta, es cómo una especie de mote que quiero usar sólo yo. Lo acabo de elegir para él. Al mismo tiempo que lo pronuncio subo la mano hasta su mejilla, la más roja y todavía noto lo húmeda que esta su piel.
-¿Qué?.- casi sonríe, pero se queda en un leve gesto.
-Ahora soy yo la que no lo sabe.- digo mirándole a los ojos. Si es que es cierto, son demasiado azules.- Me gusta así, Nialler.
-Es… es raro.- consigo hacerle reír.
-Si te ríes, me vale.
-Ahora tú eres la rara, se supone que no me puedes ni ver.
-Lo sé.
-Entonces, ¿qué significa esto?.- pregunta y empiezo a odiar la distancia que me separa de su boca.
-¿Qué quieres que signifique?.- consigo decir.- en el instituto seguro que seguirás siendo el mismo, seguro, pero fuera de esos pasillos… de las clases, de todo eso. Fuera de eso, a mi me gustas.- suelto de repente. Ahora si sé que estoy colorada.
-¿Gustarte?.- pregunta empezando a bajar la voz. Mis brazos recogen su cuello y asiento.
-¿Sigue siendo raro?
-No.- sonríe.- esta… bien.
-Esta bien.- y esta vez la que sonríe soy yo y además como una tonta.

Me hace andar de espaldas y consigue llegar a la cama. Se sienta y aunque sus manos están un poco temblorosas me atrae para quedarme cerca de él.

-Te toca sincerarte a ti.- dice con una sonrisa encantadora.
-¿A que te refieres?
-¿Qué le pasa a tu hermano?, ¿por qué eres tan protectora con él?.- pasa mi pelo detrás de mi oreja y se dedica a acariciarlo.
-Mi hermano…- se me quiebra la voz.-… mi hermanito es autista.- una lágrima se escapa hasta sus dedos.



Narra Niall.

-¿Qué le pasa a tu hermano?, ¿por qué eres tan protectora con él?.
-Mi hermano…mi hermanito es autista.- en mi interior suena un, ¡CLACK!, al ver llorar esos ojos oscuros.
-¿Autista?, ¿es por eso que se pone nervioso?- ella me asiente agarrando la mano con la que he apartado dos lágrimas más.
-Sí, eres la primera persona que ha ido a casa sin conocer… pero no se alteró. No sé que hiciste.

Tenía miedo, creí por un momento que mi padre volvería a gritar pero escuché el ruido del motor del coche, señal de que se habría ido a alguna comida de empresa, señal de que volvería a casa de madrugada igual que siempre. Ella lo nota, no sé como, lo juro que no lo sé, pero me entiende.

-¿Me odiaras más por lo que quiero hacer?
-¿Qué quieres hacer?.- dice más relajada.

Y de un suave empujón mi cuerpo queda sobre el suyo, se deja e incluso se rie de vez en cuando, cuando le hago cosquillas.

-No te odiaré por hacerme cosquillas.- dice entre carcajadas- no lo haré.
-No era eso.
-Tampoco lo haré.- me mira casi metida en un trance, me hace perderme también.- bésame.- pide.


Narra (______)


-No te odiaré por hacerme cosquillas.- ha encontrado mi punto flojo- no lo haré.- me superan las cosquillas en el cuello o las caderas.
-No era eso.
-Tampoco lo haré.- digo entendiéndole.

Me mata el tiempo que esta pasando entre mis palabras y sus actos. Necesito que lo haga. Te necesito Niall.

-Bésame.- esa palabra sale de mi boca en un suspiro.

Sus labios bajan hasta los míos y hago lo que llevo días muriéndome por hacer, perder mis dedos entre su cabello. Al principio es tímido, es tranquilo, relajado, encantador. Agarra mi nuca y me hace elevar la cabeza, sus labios chocan de nuevo contra mi boca y nota un leve mordisco mio, siento su sonrisa, la sonrisa más bonita del mundo esta sobre mí y mi único e indudable miedo es dejarle escapar. Cuando se separa siento un vacío que me hace apretar su mano.

-Es mejor que discutir.- dice radiante.
-Es mejor que discutir.- afirmo incorporándome.
-Pues entonces quiero que signifique algo, quiero que signifique que vas a ser mía.
-¿Es una posesión?.- pregunto aguantando el aire.
-Una necesidad.